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“Ya no podemos vivir inocentemente. Tanto el Dominio Personal como la comunicación franca, abierta, honesta, equitativa y armoniosa no son naturales ni espontáneos. Si queremos desarrollarlos sanamente, hemos de proceder igual que como lo hacemos con el cultivo de un hermoso rosal: Preparándonos previamente, planificándolo cuidadosamente, ejecutando acciones específicas y concretas y vigilando su evolución en función de los cambios que ocurren en el entorno, muy especialmente aquellos que tienen que ver con nuestros semejantes.” Dicho NEUROCODEX

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Nos plantea Humberto Maturana, al menos así lo entiendo, que la oportunidad del ser humano para vivir plena y felizmente hunde sus raíces en la competencia natural, biológica, de sentir amor. Partiendo de la necesidad de experimentarlo nos sentimos compelidos a crear lazos de acercamiento y apoyo. Cuando se presentan desacuerdos, bien puede ser por no comunicar efectivamente la intención amorosa.

Sin embargo, en la historia predominan los acontecimientos donde los enfrentamientos, disputas y destrucción de personas y grupos humanos destacan sobre los acuerdos y celebraciones conjuntas. Si a estos datos específicos aunamos que los estudios sobre el cerebro y su relación con las emociones y sentimientos es mucho más compleja, consideramos que necesitamos abrir el espectro de entendimiento, explicación y acción de cambio para contribuir a un mundo armónico donde predomine abierta y voluntariamente el gozo compartido.

Lo que nos enseñan los descubrimientos recientes de la biología, la etología, la sociología y la psicología contemporáneas, fundamentalmente, es que al lado del amor conviven de forma natural y espontánea otra serie de sentimientos y emociones no precisamente muy acogedores: miedo, rabia, tristeza, odio, resentimiento, envidia y paremos de contar. Además, sabemos a ciencia cierta que estos aspectos afectivos son cultivados y enriquecidos en el proceso de formación ciudadana en forma inconsciente, de tal manera que pueden expresarse de modo pronto y eficaz ante los estímulos competentes que se presentan en un momento dado.

Es por ello que invitamos a dar un salto en la visión de que podemos espontánea y naturalmente llegar a acuerdos y disfrutes compartidos. No es posible por esa vía, ya que es mucho más fácil entrar en desacuerdos y enfrentamientos que compartir en sana paz.

Solamente un esfuerzo conscientemente dirigido hacia la aceptación y tolerancia de las diferencias y el compartir y celebrar las semejanzas nos ofrece la vía regia hacia ese ansiado mundo pacífico y amorosamente compartido, tomando en cuenta que pasa por un entrenamiento sistemático de nuestros aspectos inconscientes involucrados: Pensamientos, emociones, sentimientos y acciones dirigidas y supervisadas por una actitud consensuada en el acuerdo de rutas de desarrollo humano claras y precisas. Las claves del buen vivir.

Actualizado en Mayo, 2014. Versión original Febrero 2010.

“La violencia es el motor de la historia” John Lee Anderson

“la convivencia armónica, efectiva y solidaria no es natural ni espontánea. Si la queremos, hemos de construirla de la misma manera que fabricamos aviones, chicles y pinturas de labios; es decir, mediante un esfuerzo consciente, planificado, dirigido, ejecutado y supervisado en sentidos clara y precisamente establecidos y transmitiéndola de generación en generación, innovando cuando así las condiciones de logros consensuales lo permitan” Luis Arocha Mariño

Cuando novios:

Ella: “me duele mucho la cabeza”
Él: “No importa mi amor, ven que yo te cuido y te sobo”

A los 3 o 5 años de matrimonio:

Ella: “Me duele MUCHO la cabeza”
Él: “SIEMPRE la misma quejadera, TODO el tiempo te estás quejando…”
Ella: “ES QUE TÚ no haces más NADA sino criticarme”
Él: “Sí claro, ahora el malo soy yo. NUNCA vez tus propias quejaderas.”
Ella: “Es que ES ASÍ. CADA vez que te pido algo, SIEMPRE estás ocupado o tienes algo más importante que atender. TU NO ME QUIERES, sólo te quieres a ti mismo.”
Él: “Acaso QUIEN SE LA PASA trabajando Y produciendo PARA QUE salgamos adelante…”

Y así continúan hasta que alguno se retira enojado o se llega a la agresión física, generalmente actuada en forma evidente, por el varón.

Sostenemos en NEUROCODEX, gracias a las observaciones de miles de orientadores, consejeros, coachs y terapeutas, que más del 90% de los desacuerdos de pareja son producidos por la IGNORANCIA y distorsiones de las leyes de comunicación humana, las cuales, al ser virtuales, no resultan tan obvias como lo son ciertas leyes físicas, p.e. Así, a nadie se le ocurriría bajar desde un piso 13 por el balcón, dado que llegaría más rápido al suelo…

Como destacamos en el ejemplo que encabeza el artículo, las claves de cómo nos comunicamos, particularmente a nivel inconsciente, darán curso a la creación de patrones de relación correspondientes. Si, planificada y conscientemente, establecemos consensos alrededor del tipo y calidad de trato y destino que buscamos como pareja, sentaremos las bases de una relación sólida y compatible o nos daremos cuenta de que “el espíritu del amor” erró en la selección de con quién conllevar el futuro ansiado.

A continuación presentaré las leyes o postulados comunicacionales que guían nuestra inevitable configuración de patrones interactivos, los cuales desglosaré en posterior artículo:

(1) Siempre nos comunicamos. Para un observador, toda conducta es mensaje.

(2) Nos comunicamos simultáneamente en varios canales o formas: verbal, factual y contextual. En la percepción-expresión somos seres multinivel (consciente, subconsciente, inconsciente).

(3) En toda comunicación hay contenido (lingüístico), relación (efectos) y proceso (acciones).

(4) Tendemos a reiterar y redundar en nuestras comunicaciones (Propuesta de patrones).

(5) No vivimos solos. Formamos parte de un tejido comunicacional.

(6) Nos influenciamos poderosamente los unos a los otros.

(7) Siempre interpretamos lo que nos comunican y enjuiciamos a quien comunica.

(8) No hay verdades o mentiras en la comunicación, sólo acuerdos o desacuerdos.

(9) Del grado de consenso la interpretación mutua de la comunicación, dependerá que sea exitosa o no.

(10) Nos organizamos jerárquicamente en función de valores y creencias, tendiendo a seguir los lineamientos de los líderes de turno.

“Para evitar que la psicoterapia se convierta en su propia patología hay que limitarla al alivio del sufrimiento, no puede constituir misión suya la búsqueda de la felicidad” Paul Watzlawick

A fines de la II Guerra Mundial, y expresado patéticamente por N. Wiener en su obra «Cibernética» (Wiener, 1960), se produce un cambio importante en muchas personas, una verdadera ruptura epistemológica en relación a la manera de considerar los acontecimientos tanto físicos, como biológicos y humanos. De una visión basada en el atomismo, la causalidad y la energía, se pasa a estudiar muchos fenómenos desde una perspectiva sistémica, como procesos retroalimentados y basados en la información y su transmisión. La psicología, la medicina y las ciencias sociales no escaparon a este nuevo movimiento. Así, la visión freudiana de los conflictos humanos desencadenados por fuerzas interiores (energía) que requieren de su liberación para lograr el equilibrio, dependiendo únicamente de las fuerzas interiores del propio individuo (individualismo) y obedeciendo a estímulos genéticos o influencia parental (causalidad), sufre desde esta perspectiva, una profunda transformación, tal como veremos a lo largo del presente artículo, gracias a las sucesivas contribuciones de una visión epistémica diferente, basada en la interacción humana, es decir, la comunicación.

Un aspecto sumamente importante para poder entender y asimilar que la comunicación permite el estudio de la psique humana, es el referente al objeto de estudio de las disciplinas científicas, y particularmente en lo relativo a las ciencias humanas, donde el hombre se constituye a sí mismo en objeto de su propia investigación. Como señala Tizón: «Tener por objeto (0) al hombre, y ser elaborado por el hombre como sujeto (S)» (Tizón, 1978). En este sentido, resulta importante señalar que el objeto de estudio no varía en cuanto tal sino en cuanto a la perspectiva de observación. Dice el propio Tizón: «Si tomamos dos modelos tan dispares como pueden serlo el psicodinámico y el conductista, las diferencias no yacerán en el objeto último de su estudio, que en ambos casos será la conducta, sino en el ámbito de observabilidad de las conductas que cada modelo propone… …En definitiva las diferencias estarán no en el objeto último de estudio (que en ambos casos es la conducta), sino en la cantidad y extensión de las variables intermedias o intervening variables postulados».(Tizón, 1978, p. 26). Así mismo, «es posible estudiar al ser humano desde el punto de vista de su expresión particular, de sus propiedades inherentes a sí mismo o en función de sus relaciones con otros seres, productos de su acción y/o el entorno que lo rodea» (Acosta, et al., 1980, p. 7). Veremos, por tanto, como las distintas contribuciones que revisaremos llevan a considerar la interacción terapéutica como una unidad, cuyos elementos son el (los) terapeuta(s) y el (los) paciente (s), de tal manera que tal unidad se comporta como un sistema, permitiendo dar cuenta de una base empírica y utilizar dicha interacción como una técnica potencialmente capaz de provocar cambios en la conducta de cualquiera de sus participantes.

Al respecto existe un análisis precursor de los elementos de interacción en un trabajo de Ch. Laségue y J .Falret denominado «La Folie a deux, ou folie comunniqué», publicado en 1877, en el cual se señala la mutua influencia que tienen ambos miembros de una pareja patológica y como bajo esta influencia se determina un tipo específico de relación. Este artículo es el primero del cual tenemos conocimiento que aborda el problema interaccional.

Sin lugar a dudas, las bases empíricas del movimiento de comunicación humana tal como lo describiremos acá, fueron colocadas por Milton H. Erickson, uno de los psicoterapeutas más eficientes y efectivos de los que tenemos información. Erickson se negaba a organizar en sistemas teóricos sus observaciones y recursos terapéuticos, siendo partidario de una terapia centrada en cada paciente (Haley, 1973). Las técnicas de Erickson fueron objeto de diferentes análisis y sistematizaciones teóricas que configuraron la esencia de una buena parte del material expuesto en el presente trabajo.

Por su parte, Gregory Bateson (1972) definió la esquismogénesis como un proceso de diferenciación en las normas de la conducta individual resultante de la interacción acumulativa entre los individuos y eI cual obedece a la búsqueda de la maximización de ciertas variables valoradas por la organización social, estableciendo la existencia de secuencias de interacciones que llevan a la estructuración de las relaciones humanas en función de la serie de inducciones vis a vis que puedan producirse en un conjunto de personas. Posteriormente, Watzlawick et al (1974) desarrollan este aspecto denominándolo puntuación de secuencias de hechos, con sus implicaciones psicopatológicas y terapéuticas. El mismo Bateson introdujo la noción de propuesta y definición de la relación entre los mamíferos al estudiar la comunicación de los delfines. Volveremos sobre este punto al discutir los axiomas comunicacionales sistematizados por eI M.R.I. de Palo Alto.

A partir de 1952, Bateson dirige un proyecto de investigación para estudiar la esquizofrenia desde una perspectiva comunicacionaI, que da como resultado el trabajo «Hacia una Teoría de la Esquizofrenia» y en el cual se plantea la llamada Hipótesis o Teoría del Doble Vínculo (Double Bind) que ha sido útil para entender estados de confusión, así como derivar algunas técnicas terapéuticas (Bateson, et aI., 1956).

En esencia, los rasgos del doble vínculo son:

  1. El individuo está envuelto en una relación intensa, vital.
  2. Las otras personas que intervienen en la situación expresan dos órdenes de mensajes y uno de ellos niega el otro.
  3. El individuo es incapaz de comentar los mensajes que corregirán la discriminación del orden de mensajes.

Otro de los aportes valiosos en el campo de la comunicación humana ha sido el llevado a cabo por Ronald Laing y otros autores (Laing, 1973 y 1974) al desarrollar la idea de que la propia percepción, definición y valoración de cada individuo viene derivada del intercambio con otras personas y en relación a las respuesta que se Ie dan en dichos intercambios comunicacionales. Hallazgos estos que han servido para la definición del «Altaer Ego lnterior» (Gear y Liendo, 1976) y para la idea de que al ocurrir la autopercatación en cada persona por la comunicación, nos encontramos ante una situación que va más allá de la acción-reacción, que se ubica más bien en un nivel transaccional, presentándose una situación de retroalimentación de conducta y de mutuas inducciones (Arocha y Acosta, 1979).

El estudio simultáneo de los comportamientos verbales y fácticos (gestuales), particularmente aquellos ejecutados por R. Birdwhistell, considera el encuentro humano como una verdadera danza ritual, incluso característica según las culturas y Ilevó a Scheflen a hablar de la «orquesta comunicacional» (Bateson, 1984, p. 24), para referirse a Io complejo y estructuralmente organizado que es el proceso interactivo humano.

Otra contribución interesante es la de E. Hall, quien acuñó el término Proxémica, para designar la manera en que el ser humano, según la cultura y la experiencia personal, organiza el espacio a su alrededor, parecido a como otros mamíferos organizan el «territorio» donde habitan (Hall, 1.968).

Watzlawick et al. (1974) sistematizaron ciertas características fundamentales en toda interacción humana que denominaron Axiomas de la Pragmática de la Comunicación Humana, ya que recogen situaciones vitales para el proceso interactivo. En esencia, podríamos sintetizarlos así:

  1. Es imposible no comunicarse.
  2. Al emitir un mensaje, cualquier participante de un proceso comunicacional, no solo comunica lo que el mensaje señala por sí mismo (aspecto de contenido), sino que, además conlleva una referencia acerca de la manera como define la relación entre los participantes (aspecto relacional).
  3. Todo proceso comunicativo es una secuencia ininterrumpida de intercambios, donde la manera como cada comunicante defina y de énfasis (puntuación) a los pasos de esa secuencia organizará la naturaleza de la relación (pauta). A este proceso lo denominaron secuencia punteada de los hechos.
  4. Los seres humanos se comunican tanto verbal (digital) como a través de gestos, posiciones, etc. (analógico).
  5. Según que el modo de puntear la secuencia de hechos de la situación comunicacional se haya dado en igualdad o diferencia, en cuanto a la conducta, la-interacción será llamada simétrica o complementaria respectivamente (Acosta y Arocha, 1979).

Paralelamente, Verón y Sluzki realizaron una investigación en la cual muestran evidencias de que su hipótesis inicial de trabajo, consistente en que «diferentes tipos de neurosis están asociados a modalidades particulares de la comunicación verbal» (Verón y Sluzky, 1970) se cumple, al estudiar tales comunicaciones en una muestra de pacientes diagnosticados como histéricos, fóbicos y obsesivos, y haber identificado en ellos un núcleo invariante característico de cada tipo de trastorno, el cual corresponde a un cierto modo de organizarse la interacción de acuerdo a la forma de comunicación específica, independientemente de su contenido. Además, postulan teóricamente que la situación de deuteroaprendizaje (1) en presencia de dobles vínculos es determinante para la génesis de estos tipos de comunicación neurótica, ampliando de esta forma el espectro de aplicación de la noción de doble vínculo más allá de Ia ezquizofrenla y fortaleciendo la idea de una «comunicación interior> que da sentido a la noción de compulsión a la repetición, descrita por Freud en 1914 (Freud, 1967) pero en esta oportunidad como un proceso generado y mantenido por las secuencias interaccionales.

Bandler y Grinder (Bandler y Grinder, 1980), dedicáronse a modelizar cómo ocurre el proceso de captación, transformación y respuesta del cerebro, centrando sus esfuerzos en descubrir que ocurre con la información que le llega a nuestro cerebro (procesamiento), cómo se transforma en comportamiento (expresión) y propuesta de intercambios (comunicación), fortaleciendo un desplazamiento epistemológico de alto valor: del POR QUÉ ocurren los hechos al CÓMO específicamente ocurren los hechos y actuar según esta última modalidad. Como consecuencia de modelizar según operan las maquinas procesadoras de información denominan a su técnica Programación Neuro- Lingüística (P.N.L.). Por añadidura se centran en el estudio del software cerebral. Algunos de sus principios básicos pueden resumirse así:

  1. El mapa no es el territorio. Cada persona desarrolla un modelo del mundo a partir de la información que recibe a través de los sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto). Dicha percepción es sintetizada mediante los «sistemas representacionales» Tres mecanismos de transformación (Generalización, Eliminación y Distorsión) producen la alteración de lo recibido sensoriaImente.
  2. Los seres humanos muestran su proceso de elaboración mental a través de su expresión. A tal fin han tomado los movimientos oculares y otras señales no verbales, como guías de acceso al tipo de representación fundamental que pueda usar la persona en un momento dado. Igualmente utilizan el discurso verbal, el tipo de palabras utilizadas, para conocer los sistemas representacionales favoritos o preferidos de las personas observadas.
  3. La manera como la persona se expresa afecta enormemente la forma en que el mensaje enviado es percibido, procesado e interpretado por otra persona. Este principio ha sido ampliamente utilizado para modificar los comportamientos y deseos (desde ventas hasta psicoterapia) (Brooks; 1980; Laborde, 1.984).
  4. La forma como la persona organiza las modalidades y secuencias de las representaciones mentales en relación a determinadas circunstancias, influye fuertemente sobre la carga afectiva que acompaña a los recuerdos y/o acontecimientos. Este principio ha permitido logros psicoterapéuticos dramáticamente breves y poderosos (Bandler, 1988; Lankton, 1980).
  5. Los procesos de motivación y cambio resultan más susceptibles de lograrse bajo estados de trance (bloqueo de hemisferio izquierdo) (Grinder y Bandler, 1981).

Una excelente síntesis de los aportes de P.N.L puede consultarse en Lozada (Lozada, 1990).

Watzlawick et al. (1978), han analizado, desde la perspectiva de los desarrollos en comunicación que se Ilevan a cabo en el M.R.I. de Palo Alto, particularmente la psicoterapia breve que surgió luego de los trabajos de doble vinculo y del estudio sistemático de los aportes de Erickson, algunos factores que determinan la presencia y el cambio en las actitudes humanas. Descubrieron y propusieron dos tipos de cambio. Cambio tipo 1: el cual «tiene lugar dentro de un determinado sistema, que en si permanece inmodificado y otro cuya aparición cambia el sistema mismo» (Watzlawick, et al., 1976, p.30), o cambio tipo 2: el cual se sustenta muchas veces en un intercambio directo con el área inconsciente o hemisferio derecho, consistente en un salto a una categoría superior de análisis o perspectiva (Watzlawick, 1978).

Basándose en muchos de estos hallazgos se crea el Centro de Terapia Breve del Mental Research Institute (M.R.I.) de Palo Alto, California, donde surge una propuesta de trabajo psicoterapéutico organizado estratégicamente y con objetivos explícitos, cuya configuración se recoge en la publicación «La táctica del cambio» (Fisch, et al., 1984). En esta obra muestran su estructura de trabajo: máximo 10 sesiones, centrados en el problema actual y buscando la forma en que el (los) paciente(s) persisten en su problema. Postulan que los esfuerzos que realiza la persona por resolver el problema constituye generalmente los comportamientos que permiten que dicho problema se mantenga. Si lo formulamos, sería así: Prob.= Df + I. Sol., donde Prob. = Problema; Df. = dificultad e I. sol. = Intentos de solución. Por ejemplo: un paciente que asiste a nuestra consulta manifiesta que a raíz de padecer una enfermedad dermatológica (lesiones eritemato-papulosas en espalda y brazos) consideró que eso la «afeaba» (Dificultad), ante la cual optó por evitar las insinuaciones sexuales del esposo (Intentos de Solución), corriendo así el riesgo de complicar la relación de pareja, ya que el esposo consideraría que él era el rechazado, creándose un problema (Problema) matrimonial. Al dejar de intentar el alejamiento (Intervenciones terapéuticas), ésta paciente acabó con la creación y alimentación de un problema de aislamiento y evitación que padecía al momento de su primera entrevista.

A partir de los hallazgos y sistematizaciones que hemos venido esbozando, proponemos un esquema de trabajo terapéutico consistente con la ruptura epistemológica indicada al inicio de esta presentación.

  1. Que aborde la relación terapéutica como un proceso transaccional, como una unidad armónica, y actúe en consecuencia.
  2. Que se base en la información empírica (verbal, gestual y proveniente del contexto) como dato específico para armar el diagnóstico y proponer los recursos terapéuticos.
  3. Que se organice como un proceso de toma de decisiones, con una planificación estratégica flexible con base en escenarios y con opciones de cambio para el consultante.

Al modelo de trabajo propuesto lo desglosamos en dos componentes:

I.- Psico (pato) lógico (2):

Cada persona cuenta con un sistema de canales sensoriales por medio de los cuales recibe información del exterior, pudiendo también ser estimulados interna y espontáneamente, lo cual confiere una gran plasticidad a los circuitos neuronales (Chomsky, 1971, p.24-26). Tomando los aportes de la P.N.L., asumimos que la percepción de los estímulos se organiza fundamentalmente en tres subsistemas de representación: Verbal (V), Auditivo (A) y Kinestésicos (K), y que lo más frecuente es que cada persona tenga algún tipo de secuencias de representación preferido, contextualizado a clases de experiencias, con el cual recibe, interpreta y responde a los diferentes estímulos. Más recientemente, Laborde (1984, p.65) propone una cuarta categoría que denomina cerebral, indicando que son personas cuya característica central es que no se inclinan por un sistema o secuencia representacional favorito, sino por una tendencia a la hiperacionalidad, al lógicamente etiquetar las percepciones que experimentan. Estos sistemas representacionales constituyen verdaderos organizadores de la concepción del mundo y su sentido afectivo para las personas. Como señalan Bandler y Grinder: «la información recibida a través de cada uno de los canales de entrada puede ser almacenada o representada en un mapa o modelo, el cual es diferente para cada canal» (Bandler y Grinder, 1976, p. 35), de tal suerte que el proceso de codificación y decodificación de cada persona construye una visión del mundo y respuesta afectiva correspondiente, exclusiva para cada quien. Esto es lo que se ha denominado MAPA o MODELO MENTAL de la persona.

Tres mecanismos básicos de transformación de la percepción de las experiencias originarias han sido descritos para la formación y mantenimiento de la propia experiencia subjetiva: Generalización (G), Eliminación (E) y Distorsión (D).

«La Generalización es el proceso mediante el cual algunos elementos o piezas del modelo de la persona se desprenden de la experiencia original y llegan a representar la categoría total de la cual la experiencia es solo un caso particular» (Bandler y Grinder ,1980). Algunos aprendizajes generalizados pueden ser tremendamente útiles, tales como cuidarse en la noche en la moderna Caracas, pero desarrollar una fobia a la obscuridad puede ser limitante.

La Eliminación u Omisión es el proceso mediante el cual se excluyen partes de los elementos del mensaje en una comunicación, volviéndola inespecífica y sin contexto, p.e.: «Tengo miedo» sin destacar índices referenciales (a qué o quién se teme).

El tercer mecanismo de transformación de la experiencia subjetiva lo constituye la Distorsión, mediante la cual operamos cambios en nuestra experiencia de los datos sensoriales que recibimos, generalmente asociando experiencias que no están necesariamente conectadas. Las fantasías o imaginaciones anticipatorias son distorsiones frecuentes, así como también las nominalizaciones (un proceso es transformado en evento, congelado: «Mi madre es mala» atribuyéndole a la madre la esencia de ser mala y no que puede «cometer maldades» en ciertos momentos y bajo ciertas circunstancias). Si aunamos los procesos de transformación a la característica humana de poseer un sistema representacional favorito, nos encontramos con una buena explicación de por qué «cada cabeza es un mundo».

Asumimos que los seres humanos organizan la información que reciben de acuerdo a los mecanismos señalados y crean patrones de comportamiento compatibles con la concepción del mundo y el sentido afectivo y valorativo que resulta de sus experiencias y percepciones (Modelo Mental), configurando estrategias de acción sistemáticas, reiterativas y concéntricas alrededor de los estímulos que sirven de disparadores de la conducta, ya sea esta considerada normal o patológica. La apertura a opciones pasa por un proceso de igual consideración, donde surge la noción de alternativas. De manera general podemos clasificar algunas tendencias estratégicas en el comportamiento de las personas: Evitadores-Procuradores; locus de control interno-locus de control externo; acordadores-criticadores y otros que resultan útiles en la planificación y pronóstico de la acción psicoterapéutica. Hasta acá el aspecto de experiencia subjetiva y cómo organiza, desde nuestra perspectiva comunicacional, el cerebro humano dicha experiencia. Pasemos ahora a considerar lo relativo a la EXPRESIÓN y TRANSMISIÓN de mensajes.

Si yo digo «Buenos días» no sólo me refiero al significado «Buenos días», sino que comunico a los interlocutores mi INTENCIÓN (en parte consciente, en parte no) de llevar a cabo una relación respetuosa, educada, según los cánones sociales pre-establecidos. En realidad estoy diciendo: espero tratarlos a Uds. en forma cortés y, por lo tanto, espero de Uds.. un trato similar. Uds. (interlocutores imaginarios) responderán de alguna forma y luego esperarán el próximo movimiento del ajedrez humano que yo haré en mis piezas. Esperarán para calibrar cómo y cuándo interrumpir o no mi discurso, plantear preguntas, comentarios, etc. Para ello, no sólo se orientarán por lo que yo diga, también prestarán atención al tono, timbre, ritmo y velocidad de la voz, a mi respiración, a los gestos de mi cara, los movimientos corporales, la postura que asuma, la hora en que llegué, como ando vestido, cuándo entré y saludé, dónde me coloqué, como están distribuidos los muebles, cualquier información previa que tengan de mí, del tipo y carácter social de nuestra relación, en síntesis, de nuestra cultura.

Todo esto ocurre en fracciones de segundos, mayormente inconsciente, y constituye la propuesta de Definición de la relación entre nosotros. Las respuestas sucesivas que tanto Uds. como yo vayamos dando, mantendrán un proceso continuo (casi como un átomo imaginario con todos sus protones y electrones en actividad permanente), donde cada vez será mas conocida (una pequeña fracción de este conocimiento es perfectamente consciente) la forma como hemos de tratamos. AIguna circunstancia podrá modificar este acuerdo tácito surgido a lo largo del tiempo, ante lo cual haremos los ajustes correspondientes o se suspenderá la relación. Es como si cada uno dijera: «A mí me gusta que nuestra relación se desenvuelva así» o «Yo acepto esta relación así». .Dependiendo de esta apreciación (Definición de la Relación) habrá sufrimiento o disfrute, pero la relación continuará. Esto está en la base de gran cantidad de problemas humanos aparentemente difíciles de explicar, pues para un observador no atento o no conocedor, y este observador puede ser uno mismo metido en una relación, toda esta dinámica puede ser percibida como «aquí no pasa nada»,de la misma forma como los descubridores iniciales

pensaban que dentro del átomo no ocurría nada. Sin embargo, lo que descubrimos es que ocurren simultánea y sucesivamente, muchas cosas que producen una resultante, la cual, utilizando nuevamente las palabras de Scheflen llamaremos la «Orquesta Comunicacional» (Bateson, 1984), para resaltar la idea de que se trata de una actividad compleja, pero armónica, equilibrada (sea agradable o no, «normal» o «patológica»). Subyace un principio básico que ya despejaron los físicos con respecto a su propio objeto de estudio: la aparente calma, el aparente equilibrio de un átomo está dado por una continua actividad, de desajuste y ajuste. Observamos en la «Orquesta Comunicacional» que para que se mantenga el desarrollo de la «pieza musical» de la forma en que es conocida, es necesario que cada «músico» interprete reiterativa, sistemática y concéntricamente los mismos pasos. Para que se mantenga una respuesta motora, emocional, o de otro tipo, es necesario seguir ciertos pasos y alimentarlos correctamente, ya sea desde uno mismo (interior), ya sea que tal reforzamiento provenga de otro(s) (exterior). Una pareja, por ejemplo, puede estar peleando durante años, incluso con agresiones físicas constantes, ambos miembros están en completo desacuerdo y desagrado en que las cosas ocurran así, pero continúan juntos. Como psicoterapeutas es para nosotros sumamente importante conocer este fenómeno y poderlo entender en su configuración, en su estructura, ya que este conocimiento de los mecanismos de persistencia nos abre la puerta a una o varias perspectivas de cambio. Nos resulta obvio (al introducir la lupa para analizar la expresión humana) que esta aparente monotonía y rigidez de comportamiento por parte de esta pareja es mantenida por constantes repeticiones rituales que configuran una forma de retroalimentar un aparente comportamiento «fijado».

A partir de este modelo psico(pato)lógico podemos estudiar y analizar tanto las experiencias intrapsíquicas, en tanto que como hemos señalado dichas experiencias son producto del procesamiento de la información proveniente en gran parte de fuera, como las situaciones interaccionales (parejas, familiares, instituciones) y planificar acciones que eviten o corrijan las situaciones comprometedoras para los consultantes. Conociendo las estructuras de procesamiento, expresión y pautas comunicacionales de nuestros consultantes podemos dar cuenta de las limitaciones y recursos que pueden ser útiles para un cambio. A este diagnóstico de las creencias, valores, afectos y comportamientos compulsivos que configuran el MAPA MENTAL del paciente, lo llamamos «TEORÍA DEL CONSULTANTE», a los fines de destacar el papel de lo único e irrepetible de cada persona, resaltar la particularidad del «mapa mental» de cada individuo y darle un enfoque centrado en las necesidades y capacidades específicas de dicho consultante y no en los modelos teóricos con los cuales simpatizamos.

II.- Psicoterapéutico

Para el logro de un mayor rendimiento del modelo propuesto, hemos ideado un instrumento de registro como recurso operacional que nos permita una mejor organización del material de información recabada, centrarnos en los objetivos psicoterapéuticos y explicitar por escrito las pautas de interacción y las reformulaciones que habrán de utilizarse como tácticas comunicacionales según el caso (Arocha y Alfaro, 1992).

A los fines de la elaboración del instrumento de registro, el cual funciona como una guía operacional a usar por el psicoterapeuta, fueron vitales los aportes del Centro de Terapia Breve del Instituto de Investigaciones Mentales de Palo Alto, reportados en la obra «La táctica del cambio» (Fisch, et al., 1984), puesto que la organización que describen para el abordaje de los casos fue altamente inspiradora para el diseño del instrumento.

En su esencia, y aparte de los datos generales y antecedentes de importancia, destacamos en nuestro instrumento guía Io siguiente:

1.- Demarcación del problema

Aunque no hemos podido constatar en todos los casos la validez de la fórmula Prob = Dif + I Sol, sí se ofrece como excelente guía para el abordaje de los pacientes. De hecho abrimos un apartado para los intentos de solución. El problema surge de la queja del paciente y nos proponemos que dicha queja sea expresada como una definición operacional, registrable como comportamiento (verbal o fáctico) por nuestros sentidos o mediante instrumentos (video, grabación). Para precisar operacionalmente el problema nos servimos de preguntas claves, entre las cuales destacamos: ¿Cuál es exactamente el problema? ¿Qué hace Ud. En esa circunstancia? ¿Cómo llega exactamente a ser verdaderamente un problema? ¿Qué hacen o dejan de hacer los otros? ¿Para quién constituye un problema? ¿Por qué consulta específicamente en estos momentos? ¿Buscando qué en concreto? De esta manera centramos la situación interaccional psicoterapéutica en el estado de cosas que ocurren en el paciente y su contexto en el momento actual y en la circunstancia particular de la entrevista.
Distinguimos problemas intrapsíquicos e interpersonales según que el sistema afectado por las acciones de retroalimentación provenga del propio individuo o se trate de una unidad contextual (familiar, institucional, laboral, etc). Para el análisis de lo acontecido en el propio individuo recomendamos las obras de Bandler y Grinder (P.N.L.) y para los abordajes familiares a Papp (Papp, 1991), entre otros autores de categoría similar.

2.- Intentos de Solución

Compartimos la experiencia de Fisch et al. (1984) en el sentido de que los pacientes suelen suponer que están haciendo lo mejor por evitar las dificultades y, que de no continuar haciéndolo las cosas empeorarían, por ello registramos los distintos procedimientos que han usado los pacientes para resolver sus dificultades. Esta forma de proceder nos permite varias ventajas, como son: Nos brinda información acerca de las creencias, valores, actitudes y sentimientos frente a las dificultades y las formas en que estarán dispuestas a actuar, una vez que se les indique algo; nos permite detectar cuando efectivamente los intentos de solución configuran una forma segura de retroalimentar las dificultades y nos brinda una excelente oportunidad para iniciar la estrategia terapéutica del caso, amén de transitar un camino trillado. Acá hablamos de las soluciones propias y ajenas (familiares, amigos, otros terapeutas). Preguntas que nos guían en esta tarea, son entre otras: ¿De qué manera ha intentado resolver este problema? , ¿Ha pedido u otros le han ofrecido ayuda? , ¿Qué le dicen?, ¿Qué hacen?, ¿Cómo reacciona Ud. y los otros cuando esto ocurre?

3.- Postura Asumida

Este término es utilizado por el grupo de Palo Alto para significar «…un valor con el cual .el cliente se halla comprometido y que se ha manifestado abiertamente…» (Fisch et al., 1984, p.110). Para nosotros comprende todo el conjunto de creencias, .valores, actitudes, estrategias mentales y sentimientos en torno al problema, a los intentos de solución, a la terapia y al terapeuta, por lo cual constituye un aspecto fundamental para el desarrollo del proceso psicoterapéutico. Acá prestamos mucha atención a las distintas formas y niveles que están presentes en la «Orquesta Comunicacional» psicoterapéutica: lenguaje y tipo de lenguaje, sistemas de representación, actitud no verbal, presencia de congruencia y sintonía, inducciones para el establecimiento del rapport, entre otros, puesto que sabemos que las soluciones que planteamos solo resultarán efectivas si son soluciones compatibles con el sistema de creencias y afectos del paciente, o si contamos con sus recursos para modificar algunos de ellos. En este sentido distinguimos eI cliente del paciente (siguiendo a Fisch et al.) y el colaborador del oposicionista, así como sus estrategias básicas: evitador-procurador, locus interno-locus externo, altruista-individualista, líder-seguidor, etc, aspectos vitales para la planificación estratégica del caso.

4.- Fijación de Objetivos Psicoterapéuticos

En este caso también se trata de elementos a manejar en forma operacional específica. Para ello, requerimos tres características para formular los objetivos: deben ser planteados en términos específicos y concretos, con sentido positivo (tanto como conducta positiva registrable como que chequeemos que se trata de un resultado enriquecedor, de provecho para el paciente y quienes lo rodean), además, debe basarse en una experiencia sensorial reportada por el paciente: «Veré tal cosa y oiré tal otra».

A grandes rasgos consideramos que debemos determinar si se trata de alguna de las clases siguientes de objetivos:

  • Modificar la intensidad emocional de una respuesta.
  • Cambiar una creencia o valor.
  • Cambiar la conducta en relación a sí y/o a los demás.
  • Cambiar una conducta ajena.
  • SobreIlevar una situación inmodificable.

5.- Establecimiento de estrategias psicoterapéuticas

Usamos la flexibilidad de la planificación estratégica, donde nos aproximamos al objetivo utilizando los recursos del paciente y planteando sub-objetivos dependiendo de la:s capacidades y «nudos» que surjan. Analizando y chequeando constantemente el contexto de la «Orquesta Terapéutica» utilizamos diversos procedimientos y reiteramos aquellos que nos van dando resultados. Utilizamos tácticas de P.N.L. (Programación NeuroLingüística), instrucciones paradójicas, interpretaciones, según los chequeos inmediatos y mediatos basándonos en la observación del proceso interaccional, mediante las señales que indican logros de objetivos:

  • Declaraciones del paciente satisfactorias y congruentes (lo que dice y cómo lo dice).
  • Estimación por parte del terapeuta de cambios en la apreciación del problema, intentos de solución y postura, mediante la realización de tareas incompatibles con el mantenimiento del problema (lo que hace y cómo lo hace), (en nuestro caso registramos en video algunos de estos cambios)
  • Opiniones favorables de terceros en relación a las conductas conflictivas del paciente (lo que induce y cómo lo induce).
  • Pruebas realizadas por el terapeuta (test, etc)

6.- Evolución

En las entrevistas sucesivas utilizamos los métodos de chequeo inmediato (mensaje a mensaje) y mediato (de una sesión a la próxima) para constatar las posibilidades de cambio y si es necesario modificar las técnicas o incluso las estrategias utilizadas.

En nuestro instrumento de registro planteamos sub-objetivos, tácticas y comentarios.

De esta manera, el instrumento de registro P.O.E. nos ha servido para cuasi-integrar los aportes de la Prágmatica de la Comunicación Humana (P.C.H.), Programación Neuro-Lingüística (P.N.L.), Teoría de la Persistencia y del Cambio (T.P.C.) y Pensamiento Lateral (P.L.), cuatro enfoques que centran su actividad en la vivencia de los problemas humanos como proceso, en el estudio de cómo acontece dicho proceso y en la información-comunicación como elementos transformadores.

Esto nos lleva a entender al psicoterapeuta como aquella persona que técnicamente (3) ayuda a otro a encontrar y utilizar sus recursos para resolver o minimizar los problemas, en circunstancias tales en que esta última persona no ha podido utilizar dichos recursos (informativos, afectivos, estratégicos, humanos, etc)

Notas

(1) Término acuñado por G. Bateson para referirse a una forma de aprender a aprender:

«Digamos que hay dos clases de gradientes discernibles en todo aprendizaje continuado: Diremos que el gradiente que se encuentra en cualquier punto de una curva de aprendizaje simple (por ejemplo, la curva de aprendizaje memorístico), representa principalmente la tasa de protoaprendizaje. Pero si infligimos a un mismo sujeto una serie de experiencias similares de aprendizaje sobre el mismo tema, comprobamos que en cada experimento sucesivo el sujeto manifiesta un gradiente de proto-aprendizaje algo más empinado, que aprende algo más rápidamente. Este cambio progresivo en la tasa de protoaprendizaje lo llamaremos deuteroaprendizaje (Bateson, 1972, p.195).

(2) Acá seguimos el término compuesto propuesto por Carlos Castilla del Pino (Castilla del Pino, 1978, p.13-14), quien sugiere un continum entre lo psicológico y lo psicopatológico.

(3) «el oficio artesanal se trueca en verdadera Tekhné cuando quien lo realiza conoce de manera racional que es lo que de él maneja… y por qué hace él todo lo que hace cuando llega a ejercitarlo con acierto” (Lain Entralgo, 1982, p.58).

Referencias Bibliográficas

Acosta, E.; L. Arocha (1979): Estudio Comparativo de tres casos clínicos. Análisis de la comunicación pragmática. Archivos Venezolanos de Psiquiatría y Neurología, 25, 52, 45-53.

Acosta, E.; L. Arocha; A. Franco (1980): Mito y Rito en la interacción terapéutica, Ponencia, VI Jornadas Nacionales de Psiquiatría, Barquisimeto, Noviembre.

Arocha, L.; E. Acosta (1979): Comunicación y psiquiatría: un enlace necesario, Archivos Venezolanos de Psiquiatría y Neurología 25, 53, 63-71.

Arocha, L.; J. Alfaro (1992): Empleo de un instrumento de registro como recurso operacional en la psicoterapia por objetivos basados en la comunicación humana, trabajo libre, XVIII Congreso Latinoamericano de Psiquiatría, APAL-AVP, Caracas, Agosto -Septiembre.

Bandler, R.; J.Grinder (1980): La estructura de la magia, vol I, Santiago de Chile, Cuatro Vientos.

Bandler R.; J. Grinder (1976): The Structure of Magic II, Palo Alto, Science and Behavior Books, Inc.

Bandler, R.; (1988): Use su cabeza para variar, Santiago de Chile, Cuatro Vientos

Bateson, G. (1972): Bali: El sistema de Valores en un estado estable, En su: Pasos hacia una ecología de la mente, Buenos Aires, Carlos Lohlé

Bateson G. (1972): La planificación social y el concepto de deuteroaprendizaje; En su: op. cit.

Bateson, G.; R. Birdwhistell ; E. Goffman; E. Hall; D. Jackson; A. Sheflen; S. Sigman; P. Watzlawick (1984): La nueva comunicación, Barcelona, Kairos.

Bateson, G; D. Jackson; J. Haley; J. Weakland (1956): Toward a theory of schizophrenia, Behavioral Sciences, 1, 251-64.

Brooks, M.; (1980): Instant rapport, N. Y., Warner Books.

Castilla del Pino, C.; (1978): Introducción a la psiquiatría I, Madrid, Alianza

Universidad, Chomsky, N. (1971): El lenguaje y el entendimiento, Barcelona, Seix Barral.

Fisch, R.; I. Weakland; L. Segal (1984): La táctica del cambio, Barcelona, Herder.

Freud, S. (1967): Recuerdo, repetición y elaboración, obras completas, Tomo I.

Madrid, Biblioteca Nueva.

DR. LUIS AROCHA M.; DR. FRANCISCO GÓMEZ H.; PSIC. JUDITH ALFARO A.
UNIDAD DE COMUNICACIÓN HUMANA Y TERAPIA FAMILIAR (UCOHTEF)
Facultad de Medicina. Universidad Central de Venezuela (UCV)

* Artículo originalmente publicado en la revista PSICOLOGÍA, vol.XVIII, Ener-Dic, 1993, 1 y 2, pp 62-78.

DECÁLOGO PARA ENVEJECER (Enfermar)

  1. No se ocupe de su cuerpo.
  2. Coma alimentos procesados.
  3. Beba alcohol, fume y consuma drogas.
  4. Trabaje en exceso.
  5. Preocúpese por todo.
  6. Evite relaciones intensas, profundas y duraderas.
  7. Haga lo que no le gusta.
  8. Culpe al resto de su desgracia.
  9. No exprese sus sentimientos o criterios.
  10. Evite el cambio, haga siempre lo mismo.

DECÁLOGO PARA REJUVENECER (SANAR)

  1. Esté pendiente de su cuerpo.
  2. Coma alimentos naturales, frescos y muchos vegetales preferiblemente crudos.
  3. Beba mucho agua, jugos y respire profundamente.
  4. Haga ejercicios al aire libre, descanse y diviértase, ría.
  5. Ocúpese de las dificultades como tales.
  6. Prefiera hacer lo que le atrae.
  7. Cimiente relaciones íntimas, profundas y duraderas.
  8. Asuma la responsabilidad de sus actos.
  9. Comparta con respeto sus sentimientos, opiniones y criterios.
  10. Cuestiónese constantemente.  Medite. Pruebe cosas nuevas.

Esperemos tome la mejor decisión…

“Toda relación humana de calidad transcurre en un estado alfa de comunión” Dicho NEUROCODEX

Denominamos “Raport Profundo” a la creación casi inmediata y sustentación posterior de un clima relacional caracterizado por la confianza, armonía, respeto, seguridad y solidaridad que nos permiten brindar una atención óptima a todo lo largo del proceso de trabajo dirigido al cambio humano positivo. Estas cinco actitudes son las que describen dicho clima, al que consideramos fundamental para el buen desenvolvimiento de cualquier relación de orientación, supervisión y/o ayuda, llámese ésta formación, educación, mediación, arbitraje, gerencia, coaching, terapia o acto médico, y es por ello que las veremos más detalladamente.

Confianza: Las personas que participan del acto se encuentran relajadas, curiosas, creativas y colaboradoras para el desarrollo de la actividad en cuestión, ya que no hay factores limitantes al aprendizaje y al máximo rendimiento, tales como estrés, resentimiento, suspicacia…

Armonía: Las personas que participan experimentan una claridad y precisión comunicacional que hace que sea como cabalgar al unísono en cuanto a los temas que están desarrollándose. Suele reconocerse porque el entendimiento y el humor circulan con libertad y elegancia sin interrupciones abruptas.

Respeto: Hay una aceptación de cada sujeto participante en cuanto a su expresión verbal y no verbal (conductual) y la tolerancia regula los acuerdos tácitos de hacia donde se dirige la interacción. El contexto particular sirve de equilibrio para tal convención afectiva y cognitiva.

Seguridad: La personas experimentan amparo y protección en el desarrollo de la actividad; pudiendo expresarse en forma tranquila, espontánea y segura, ya que reconocen que el contexto y las actitudes del profesional lo cobijan frente a los riesgos que van más allá de sus propias responsabilidades.

Solidaridad: Existe la convicción de que la colaboración, la fraternidad, la compasión y el respaldo son las consignas mayores de la relación establecida, de tal suerte que cada participante posee una voz interior que le ratifica: “Puedes contar con nosotros y nuestro apoyo, somos un equipo sólido de trabajo y resultados”

¿Cómo desarrollar Rapport Profundo?

Inspirándonos en la Ecuación de Influencia con Integridad desarrollada por el equipo de investigadores de NEUROCODEX, el que recoge, articula, integra y simplifica más de 200 diferentes descubrimientos aportados por las disciplinas que se encargan del estudio del cambio humano, tales como “escuelas” de psicoterapia, comportamiento humano, educación, andragogía, mediación y resolución de conflictos, gerencia, etología, etc., (1) derivamos una heurística de comportamiento para los profesionales que necesitan aplicar conocimientos, emociones, sentimientos, competencias, destrezas y conductas específicas que conduzcan a la creación y mantenimiento efectivo de un rapport que permite intervenciones de calidad. Veamos dicha heurística recomendada a los profesionales del cambio humano positivo:

Apresto ético: Nos referimos a la preparación previa del profesional, guiado por profundos sentimientos de solidaridad, fraternidad, amor, ternura, servicio y entrega. En la medida en que tal apresto es cultivado desde la libertad y la prestancia contamos con el marco principal para el logro de nuestro trabajo profesional. El trabajo personal del profesional para adquirir y desarrollar pensamientos, dominar y encauzar emociones, cultivar sentimientos nobles y practicar supervisada y correctivamente acciones específicas congruentes, se convierte en un aspecto esencial del desarrollo del Rapport Profundo (recuérdese el empeño de los psicoanalistas en que todo terapeuta debe ser terapeutizado a su vez, como requisito para conducirse bien, profesionalmente hablando). Prepararnos mediante la respiración (2), alimentación (3), meditación y relajación (4), N.E.B.A. (5), Noesiología (6), ejercicios físicos, etc. es una buena opción para comportarse en forma congruentemente excelente frente a las demandas de la ayuda.

Contexto de recepción, abrigo y libertad: El espacio en el cual atendemos es sumamente importante para la creación de una relación compatible con las necesidades de ayuda. Un espacio acogedor, seguro, bien ventilado y con elementos que sugieran esas condiciones (muebles, adornos) facilita, incluso inconscientemente, la aparición casi instantánea del Rapport Profundo. Es una manera de decir sin palabras: “aquí eres (son) bienvenido(s) y puedes contar conmigo (con nosotros, en caso de equipo)”.

Percepción clara, limpia y despejada: Actitud de curiosidad y profunda observación sin prejuicios ni interpretaciones previas. Preguntarse: ¿A quién(es) tengo delante? Recoger los datos que mediante la comunicación verbal, fáctica y contextual nos transmite el interlocutor. Analizar su P.E.S.A. sin mayores preconceptos. Aceptar y tolerar al otro(s) tal y como se presenta(n).

Acompañamiento inicial: Al re-conocer al otro en su “mismidad”, brindarle el apoyo y comprensión debida a su realidad perceptiva, haciéndonos solidarios con su estatus. Tener presente las frases magistrales de Virginia Satir: “Mi único pensamiento cuando atiendo personas es cómo las ayudo a mejorar sus vidas”, “Cada persona es un milagro único e irrepetible y tiene derecho a aprender como pueda hacerlo”. Es importante recordar que la comunicación efectiva es profundamente inconsciente y no verbal, por lo que el manejo de los elementos paralingüísticos es fundamental en esta etapa (“música” de la voz, movimientos, gestos, posturas…).

Acompañamiento con guiatura: Quien va en busca de algún tipo de cambio por intermedio de algún profesional, bien sea educador, asesor, supervisor, patrocinador, coach, médico o terapeuta, lo hace porque sus intentos solitarios o con apoyo de legos en la materia fracasó, es por ello que nuestras intervenciones son vitales para que el curso de los acontecimientos se enrumbe por caminos de verdadero progreso, salud y bienestar interior y en comunión con el ambiente. Sabemos que tales intervenciones si no van matizadas por los corolarios de las leyes de la comunicación humana, naufragarán frente a las fuerzas del inconsciente. Por ello, el profesional requiere conocer dichas fuerzas y saber lidiar con ellas en su conversación. Aportes desde el psicoanálisis (7, 8), Terapia Cognitivo-conductual (9), Terapia Sistémica (10), Ontología del Lenguaje (11), Intervenciones Apreciativas (12), PNL (13), Comunicación No Violenta (14), Hábitos de Covey (15), métodos de resolución de conflictos (16), comunicación humana (17, 18), hipnosis Ericksoniana (19), etc., son recogidos por NEUROCODEX, articulados, integrados y sintetizados en diversas herramientas, entre las que destaca la herramienta “Conversaciones Poderosas”, brindando una síntesis que simplifica y empodera las conversaciones profesionales de cambio humano positivo. Las preguntas claves de tal herramienta son: ¿QUÉ busca (n) en ésta relación?, ¿PARA QUÉ?, ¿QUIÉN (ES) está(n) involucrados en el cambio?, ¿CÓMO específicamente cruzaremos la distancia entre estado actual y la meta?, ¿QUÉ obstáculos hay que salvar?, ¿CON CUÁL(ES) recursos contamos o necesitamos contar?, ¿QUÉ SUCEDERÍA SI…? (escenarios posibles de cambio), ¿POR QUÉ se llegó aquí? (esta pregunta alude al pasado y por ello la dejamos de último o muchas veces no la consideramos, ya que está demostrado que suele conducir a argumentaciones que no favorecen logros de metas, sino que las retardan o incluso impiden. Está reservada para expertos en el arte de influenciar con integridad).

Establecimiento de objetivos en direcciones ecológicas, claras y precisas: “Nunca habrá buen viaje para una nave sin rumbo” afirmaba Séneca. De la revisión de más de doscientos modelos acerca del cambio humano positivo, no encontramos ninguno incapaz de asumir el tener una ruta de trabajo clara que condujese a algunos resultados concretos. Quizá los modelos más inespecíficos al respecto resultan ciertas tesis psicoanalíticas, las que dicen no perseguir meta concreta alguna salvo la comprensión simbólica de procesos internos. Nosotros entendemos que esto en sí mismo es una meta concreta, aunque se distancie de lo que entendemos, a su vez, por terapia. De tal revisión encontramos que el modelo que con mayor precisión y elegancia cuenta con una heurística para diseñar objetivos es la PNL o Programación Neuro Lingüística, con lo que denominan Objetivos Bien Formulados (20), conjunto de preguntas de alta precisión que llevan automáticamente a la(s) persona(s) a representarse metas claras en su imaginación y a tener delineados el conjunto de acciones específicas que los conducen hasta ellos, contemplando los obstáculos y cómo superarlos. Alimentado con algunos aportes de otras disciplinas, en NEUROCODEX elaboramos el método APUNTE, que nos facilita, en forma rápida, el precisar tales metas deseadas en un contexto ecológico con el resto de lo existente.

Uso de herramientas de cambio humano: Tal como señalamos anteriormente asumimos las diferentes tendencias o “escuelas” psicológicas y de cambio humano como aportes a una visión integral, transcompleja y transdisciplinaria del acto de vivir plenamente; entendiendo esto último como un programa de mejoramiento continuo del estilo y calidad de vida ecológicamente conducido, en función de las construcciones humanas que contribuyen a ello en forma permanente. Esa es la visión y misión del macrometamodelo NEUROCODEX. Denominamos Acciones Transformadoras Efectivas (A.T.E.) a las intervenciones, provenientes de más de 200 propuestas de cambio humano positivo recogidas, sintetizadas y adaptadas en más de 50 modelos recogidos en la Caja de Herramientas de Transformación Positiva de NEUROCODEX, las que utilizamos según el contexto específico y las características particulares de las personas atendidas. El mantenimiento del rapport nos permite chequear con alta efectividad si vamos o no en el camino correcto.

En general, siempre iniciamos provocando un estado de sorpresa, curiosidad y admiración mediante estados alfa de concentración, ya que es el marco ideal para una relación profunda (21); si estamos en un acto docente partimos de lo que ya saben los aprendices para introducir lo novedoso, en un sistema que va integrando la información como un continuum del pensamiento humano. Si es una intervención de coaching nos limitamos a preguntar inquietamente para despertar y desafiar en el coachee las respuestas creativas que vaya generando; lo mismo si se trata de una mediación. En negociaciones, medicina y terapia abordamos los valores y creencias fundamentales de las personas con el fin de que la propuesta de cambio encaje en tal modelo. En casos de terapia donde es importante o solicitado el cambio de creencias profundas, utilizamos estrategias complejas aportadas por la PNL, la hipnosis, la epigenética y la nutrogénica como recursos especiales que, recomendamos, sea llevado a cabo por expertos en esas lides. Es importante destacar que estos pasos de la heurística del Rapport Profundo se van montando unos sobre otros como en las cajas chinas, no que uno sustituye al otro. De tal forma que hay que recordar en las intervenciones que éstas se realizan con todo el cuerpo, en consonancia con la sintonía e incorporando el contexto en cada acción.

Chequeos: Se trata de verificar que los cambios propuestos en el paso objetivos se estén cumpliendo en la forma planificada o no. Se requiere aquí tener activamente presente las competencias de observación y capacidades para interrogar congruentemente, a fin de no influir con nuestros propios criterios sobre las expectativas reales de las personas a las cuales prestamos servicio, a la vez que somos capaces de detectar cambios mínimos en la conducta del (los) consultantes o alumnos que indiquen falta de congruencia en las respuestas, tanto verbales como corporales. Contamos con una poderosa herramienta (4×4 o “Todo Terreno”) la cual nos permite tener la amplitud de la corrección constante como aseguramiento para no estancarnos en el proceso de transformación eficaz y eficiente que emprendamos. Valora los errores tal técnica como inevitables y bienvenidos, en tanto que son la medida segura de aprender continuamente. Preferimos llamar a los extravíos del plan “desviaciones iluminadoras”, a fin de aplicar correctivos con la mayor efectividad posible.

Gestión y control de la calidad: revisando continuamente nuestro proceso de mejoramiento continuo en cuanto a nuestros conocimientos, competencias, destrezas y conductas específicas requeridas para cada vez brindar una mejor, más rápida y económica forma de apoyar, motivar, cuestionar, orientar, formar y corregir aquello para lo cual estamos profesionalmente orientados.

En general, casi todos los aportes revisados coinciden en que el rapport es el marco indispensable para que una relación de ayuda hacia el cambio humano positivo funcione. Es por ello que nos esforzamos en cultivar, avanzar e innovar en este aspecto fundamental de nuestras vidas como profesionales de la Influencia con Integridad Ética.

Bibliografía referida:

1. Montilla, Laura y L. Arocha (2012): Ten la vida que quieres y te mereces con NEUROCODEX, Júpiter, Caracas.

2. Bloch, Susana (2002): Al alba de las emociones, Grijalbo.

3. Seignalet, Jean (2004): La alimentación, la 3era medicina, RBA Integral, Barcelona.

4. Kateb, Elías (2010): Piensa, siente, actúa. Mindfulness, Robin Book, España.

5. www.ilacot.com

6. Escudero, Ángel (2006): Curación por el pensamiento (Noesiterapia), Centro de Noesiterapia, Valencia.

7. Freud, Sigmund (1938): The basics writings of Sigmund Freud, Modern Library, N.Y.

8. Portillo, Ronald (2007): Psicoanálisis y psicoterapia, Pomaire, Venezuela.

9. Beck, Aaron et al (1983): Terapia cognitiva de la depresión, Descleé de Brouwer, Bilbao.

10. Welter-Enderlin y B. Hildenbrand (1998): La terapia sistémica como encuentro, Herder, Barcelona.

11. Echeverría, R. (1995): Ontología del lenguaje, Dolmen, Santiago de Chile.

12. Varona, Federico (2009): La intervención apreciativa, Uninorte, Bogotá.

13. O´Connor, J. y J. Seymour (1992): Introducción a la Programación Neurolingüística, Urano, Barcelona.

14. Rosenberg, Marshall (2000): Comunicación no violenta, Urano, Barcelona.

15. Covey, Stephen (1997): Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, Paidós, Barcelona.

16. Cuenca de Ramírez, Nelly (2005): Negociación y mediación, estrategias prácticas para resolver conflictos, CRC, Barquisimeto.

17. Bateson, Gregory (1984): La nueva comunicación, Kairós, Barcelona.

18. Navarro, Joe y M. Karlins (2008): El cuerpo habla, Sirio.

19. Rosen, Sidney (1991): Mi voz irá contigo. Los cuentos didácticos de Milton Erickson, Paidós, B.A.

20. Cameron-Bandler, Leslie et al (1985): The emprint method, FuturePace, California, pp 198-209.

21. Bandler, Richard (2008): Richard Bandler´s guide to trance-formation, HCI, USA, pp 2-5.

(Documento responsabilidad intelectual del Dr. Luis Arocha Mariño. Diciembre, 2013)

Lo que hemos llamado hasta ahora “inteligencia” no es un sustantivo o un adjetivo, en realidad se trata de una acción mental, energía, pues, la cual incide sobre las variables mentales. Es por ello que, sincerando el proceso, hablamos de INTELIGENCIAR. Veamos en qué específicamente consiste.

Denominamos inteligenciar al proceso mediante el cual transformamos las percepciones que tenemos en archivos de memorias útiles para la sobrevivencia, la creatividad y el posterior uso, cualquiera que este sea, tanto interno (pensamientos, emociones, sentimientos y acciones del organismo) como externo (como movimientos, gestos, voz, etc). De esta manera describimos un mecanismo común a todas las diversas formas de inteligencia propuestas hasta ahora, como el caso de H. Gardner quien popularizó 8 inteligencias o Goleman con sus inteligencias emocional y social o las más recientes aproximaciones como el hablar de inteligencia colectiva. Sostenemos que nuestra definición subsume cualquier propuesta que implique la participación humana.

Procedamos a hacer un sencillo ejercicio. Pensemos en una palabra cualquiera, por ejemplo, “casa” (el amigo lector puede ir haciendo el ejercicio con alguna otra que él elija). Al pensar y decir en voz alta “casa”, nuestro cerebro disparó automáticamente una serie casi infinita de posibilidades de conexiones sinápticas, es más, tal sucesión ya venía ocurriendo desde que iniciamos la lectura del ensayo y así pudiéramos retrotraernos hasta donde, arbitrariamente, decidamos detener las asociaciones. Lo que quiero destacar es que los inicios y los finales de las cosas son propiedades de la mente humana y no de la naturaleza en sí; principio importante para entender lo que sigue.

Desmenuzando el proceso mediante el cual realizamos la transformación inteligenciar describiré ahora los pasos o secuencias generales que seguimos en dicha transformación, los que hemos de leer sin que implique exactamente esa secuencia, ya que en la medida en que conectamos circuitos (millones en segundos), lo que se crea es una espiral sistémica donde se pierde el orden inteligentemente programado para entender y se crean subsistemas de realimentación que actúan en forma integrada. Los pasos, o quizá más bien estancos, subprocesos o miniestados, que describiremos son: Ubicación, focalización, comparación, eliminación, identificación, categorización, vinculación, jerarquización, análisis (descomposición), síntesis (comprimir), temporización, integración  y recreación (innovar).

UBICAR: Al leer la palabra “casa” nuestro cerebro busca en su mapa de realidad cual sector de ella pertenece a la asociación creada con anterioridad en la experiencia y determina la extensión correspondiente en los diferentes módulos cerebrales encargados de las funciones matrices: Pensamientos, Emociones, Sentimientos y Acciones (a partir de ahora P.E.S.A.), según el contexto en que nos encontremos elegirá un módulo predominante y guía para lo que sigue. Si recuerdas la casa de los abuelos, es probable que una emoción venga a acompañar la integración mental. FOCALIZAR: Y allí ya tu cerebro comenzó a centrar la atención al COMPARAR con la plantilla virtual previa, que no es otra cosa sino los giros que todo este proceso realizó ya en tiempos anteriores. Así, a velocidades inimaginables, tu mente (en realidad mente-cerebro) recorrió un río infinito, con vertientes por miríadas de significados, imágenes, sonidos, olores, sabores y algunas cosas más…deteniéndose, temporalmente, en una versión P.E.S.A. que te acomoda a lo que va a ocurrir a continuación y que tú tienes prefigurado en esa representación virtual, teatro de millones de espectáculos posibles e inverosímiles que constituye nuestra memoria. Así, sin que te hayas dado la menos cuenta, dejas por fuera, es decir, ELIMINAS  en ese instante la mayor parte de lo extremadamente rico de la experiencia de vivir para centrarte en lo que es motivo de tu interés. Ya allí puedes IDENTIFICAR exactamente de qué trata este asunto de una “casa” o de la asociación que elegiste inconscientemente a velocidades sorprendentes. Quizá en este momento es prudente recordarte que por cada 40 bites que procesa la mente consciente, el inconsciente se encuentra manejando ¡400 megabites! Tremenda diferencia que hace que sea lugar común encontrarnos pensando, sintiendo o haciendo algo que no queremos o imposibilitados de llevar a cabo algo que deseamos profundamente. Todo ello porque estamos en manos de nuestro inteligenciar previo. Ese elemento que te permite hacer consciente el que sabes que es una casa y concretamente en cual(es) cas(s) estabas pensando resultó posible gracias a que lo incluiste en categorías correspondientes, es decir, CATEGORIZASTE el significado cognitivo, afectivo y pragmático del vocablo, lo que te llevó, automática y cibernéticamente hablando, a VINCULAR ese extracto de experiencia a otros y al JERARQUIZAR las clases y el hecho mismo te detuviste en algún estado de experiencia. Por caso, yo me detuve en “la casa de los abuelos”, recorriendo mentalmente sus galerías y habitaciones, produciéndome una alegre nostalgia de una niñez asombrosa y refulgente, frente a la omisión de cualquier otra casa que nos acompañó hasta ahora en la aventura de vivir. Así puedo DESCOMPONER creativamente las diferentes facetas de mis recuerdos, SINTETIZÁNDOLOS e INTEGRÁNDOLOS en una nueva versión de aquella casa e incluso, ubicándolo en la dimensión TIEMPO según el énfasis en el momento focalizado, reformulando una nueva casa en mis deseos y aspiraciones, abriéndome así al acto CREATIVO, mientras pienso en el diseño de una nueva casa en tiempo futuro.

De esta manera el INTELIGENCIAR constituye junto a la ATENCIÓN  los dos procesos claves en la designación de nuestra dimensión interior, virtual, teatro de versiones múltiples o simplemente mente como la hemos llamado hasta ahora, la que no es otra cosa sino el modo particular de estar en mundo. Es por ello que bajo la lupa escrutadora de NEUROCODEX nos proponemos la simplificación pragmática de estos recursos naturales que nos proporcionan la posibilidad de vivir consciente y ecológicamente orientados a la salud, el bienestar, la alegría, la armonía y la coconstrucción de un mundo vivible para todos.

Como hemos señalado insistentemente en otros lugares, NEUROCODEX contempla una filosofía, moral y ética, una epistemología, una metodología científica de investigación y transformación positiva del vivir, un modelo de posibilidades humanas expresado en una estructura de personalidad o Modelo Estándar de la Condición Humana, una tecnología virtual que se traduce en una caja de herramientas para el dominio personal y la influencia con integridad, un conjunto de métodos de gestión y control de la calidad espiraladamente chequeada; así como un conjunto de vías para hacer posible, frente a la realidad arbitrariamente dividida por el lenguaje y la mente consciente, una integración transdisciplinaria del acto de vivir, alineando nuestra P.E.S.A. con las versiones de dimensiones o realidades compartidas por el ser humano: La intrapersonal, la social, la material y la espiritual.

Hasta ahora, iniciamos las siguientes vías de aproximación a las aplicaciones de NEUROCODEX al vivir cotidiano: Dominio personal, Influencia con Integridad, liderazgo, gerencia, coaching, educación y formación, terapia y evolución humana integral, como autopistas de desarrollo en nuestro mundo arbitrariamente dividido en oficios, profesiones y especialidades.

Esta es la gran misión de NEUROCODEX.

Luis Arocha Mariño. Octubre 2012.

Bienaventurados los flexibles porque ellos no se romperán cuando los doblen. Michael McGriff

Cuando en las asesorías y entrenamientos organizacionales me sugieren las dificultades inherentes a los tiempos de crisis e incertidumbre, tal como se caracterizan los tiempos actuales de comienzo de milenio, inmediatamente pienso en personajes como Nelson Mandela o el Dalai Lama, o José, mi vecino, quien superó varias crisis de diversa índole: de salud, financiera, familiar y de empleo; así como también vienen a mi memoria empresas gigantes hoy por hoy que se iniciaron en medio de verdaderas tormentas contextuales, como FEDEX, G.E. y Revlon, para mencionar algunas archiconocidas. Luego devuelvo la siguiente pregunta: “¿Cómo específicamente lograron estas personas y empresas superar la visión pesimista que caracteriza a la mayoría de las personas cuando “el afuera” se pone difícil?” y “¿Cómo se organizaron para constituirse en un equipo, coordinado en forma sabia, para ser lo suficientemente creativos y salir adelante?”

Como podrá imaginar, amable lector(a), comienzan a salir una serie de aportes muy importantes que llenarían una biblioteca completa. Desde contribuciones muy viejas, como las sanas recomendaciones de los antiguos vedas y griegos, hasta recientes contribuciones significativas como los hábitos de S. Covey, su propuesta de la 3era. Alternativa, la Ontología del Lenguaje, la Programación Neuro Lingüística (PNL), la Indagaciones Apreciativas, la Dialógica, los equipos de alto desempeño, las Organizaciones Inteligentes, entre muchas otras contribuyas al desenvolvimiento efectivo de las organizaciones como tal. Un verdadero mar de apoyo y asistencia a la vida empresarial y a las actividades gregarias productivas y de desarrollo humano. El lado limitante de tales contribuciones es que terminan abrumando a los que intentan aplicar tanta información, contribuyendo a la sensación de limitación frente a los bruscos y a veces inadecuados cambios en el entorno socio-político y económico. Lo llamamos con frecuencia la nueva “torre de Babel informativa”, pues realmente resulta dolorido y angustioso el poder elegir cuáles de las herramientas serán las más indicadas, por su rapidez, precisión y efectividad, para afrontar las crisis que se presentan en la actualidad.

A partir de allí, hemos dedicado más de 35 años a recoger, estudiar, sistematizar, probar e integrar en paquetes accesibles y productivos, la mayor cantidad posible de herramientas que existen o van saliendo a la luz pública y que favorezcan notablemente no sólo el sobrevivir a las terribles tormentas que azotan el mundo organizacional y empresarial, sino que brinden hojas de ruta seguras que permitan el máximo de flexibilidad a la hora de tomar decisiones que hagan crecer a dichas organizaciones. Pues, en el fondo, lo que permitió a las personas y organizaciones mencionadas al inicio del artículo tener éxito, fueron las decisiones que tomaron en los momentos justos para ser tomadas, además de llevar una visión clara y precisa con capacidad de hacer ajustes en los instantes adecuados, con una gran tolerancia hacia el error y una facilidad expresa para convertir tales equivocaciones en rápidas correcciones, las que ayudaron a volver sobre la visión contemplada, logrando recuperarse y aprender de cada vuelta de tuerca de la vida, para tener una intuición cada vez más desarrollada y una actitud cónsona con tal aprendizaje. Este proceso lo recogemos en una macroherramienta que denominamos 4×4 o “todo terreno”, caracterizado por cubrir cuatro etapas frente al intento de llevar a la práctica nuestra planificación en ambientes inestables:

  1. Fije claramente las metas y direcciones.
  2. Haga un ensayo en esa dirección.
  3. Note las desviaciones o errores cometidos. No se queje, ni acuse, ni culpe, vaya al paso 4.
  4. Aplique una corrección y vaya al paso 2 y luego chequee con el 1. Ponga en marcha la espiral de mejoramiento continuo.

Decimos que del error al terror solamente hay una letra y esa letra la podemos construir mediante la queja, el malestar, la culpa, la acusación o cualquier otro tipo de remordimiento, los cuales ya han demostrado su ineficacia para avanzar, razón por la cual la eliminamos como paso sin sentido hacia el logro de resultados, cualesquiera que sean los vientos que intentan detener nuestro avance.

Ahora bien, para contar con la motivación suficiente con el fin de afrontar con estos criterios nuestras decisiones, contemplamos en pasos estratégicos la configuración de una estructura dinámica que facilite un trabajo coordinado entre diferentes personas que aglutinen una política y un accionar sin perdernos del camino. En primer lugar se trata de pasos que contemplan la complejidad humana y sus relaciones para cubrir todos los aspectos que afecten las decisiones. Comenzamos por los elementos personales afectivos que impulsan a cada miembro del equipo a expresar su deseo de participar en las actividades específicas que le permitirán contribuir a los logros de equipo, al cual llamamos entusiasmo, luego tratamos los aspectos cognitivos y cognocitivos involucrados (cuán informado y preparado estás para asumir tales decisiones, o conocimiento), para después contemplar el monto de responsabilidades personales y de grupo que atañen a las decisiones involucradas, después establecemos los niveles de compromiso que estamos dispuestos a asumir en la relación de coordinación de acciones que complementan la labor conjunta. Esta macroherramienta, denominada “espiral del Mejoramiento Continuo”, nos garantiza seguir paso a paso las diferentes decisiones y acciones específicas que nos conducirán en medio de cualquier huracán socio-político-económico avanzar en nuestras metas y prepararnos para el mayor disfrute de mejores tiempos y de una excelente experiencia resolviendo crisis, pues como señala Antonio Vives, de Computere: “Muchas veces las crisis sirven para separar el trigo de la paja” y Carlos Recio, de la Cámara de Comercio de Murcia: “En tiempos de crisis surge la creatividad empresarial”.

Por el Dr. Luis Arocha Mariño. Médico Psiquiatra. Neurotecnólogo. Estratega Comunicacional.
Conflictólogo organizacional. Trainer PNL. Creador de NEUROCODEX.
Coordinador del área de (I&D)2 de ILACOT (Instituto Latinoamericano de Coaching y Terapia).
luisarochaster@gmail.com
Agosto, 2012

A continuación imágenes de la participación del Dr. Luis Arocha Mariño y su esposa Laura Montilla en el II Congeso Internacional de Psicología desarrollado por UPAO

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La Escuela Profesional de Psicología  de la Universidad Privada Antenor Orrego organizó el Segundo Congreso Internacional y Jornada de Investigación el pasado 24 al 27 de setiembre del 2014 en el Campus Universitario, con la participación de destacados especialistas de importantes universidades de la región, el país y América.

“Nuestra responsabilidad está centrada en la salud física y mental de las personas, la que nos compromete a actuar como soporte en las sociedades de  hoy, que atraviesan transformaciones vertiginosas, de las cuales en muchas ocasiones, devienen en crisis y cambios profundos que implican rupturas de esquemas respecto a la calidad de vida del ser humano”, destacó la directora de la escuela, doctora Sandra Olano Bracamonte.

En este contexto, el congreso se proyectó a profesionales, egresados, estudiantes y grupos de investigación, entre otros,  para que a través de sus ponencias, propuestas y debates se generen espacios de análisis crítico y argumentativo con la finalidad de mejorar e incrementar conocimientos y planteen propuestas que desde la disciplina, den respuestas a las demandas de la realidad vivida.

Fuente: www.upao.edu.pe