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¿Qué hace nuestro cerebro mientras dormimos?

Durante mucho tiempo se pensó que dormir era como “desconectar” el cerebro, un tiempo muerto en el que no ocurre nada. Pero esta explicación parecía tener poco sentido evolutivo, ¿Para qué necesitamos dedicar un tercio de nuestra vida a “nada”? y además es un estado en el que somos totalmente vulnerables a los depredadores…

Todos los animales duermen, ente 4 y 20 horas al día, incluso algunos como los delfines duermen en dos etapas, primero una mitad del cerebro y luego la otra. La naturaleza, por tanto, debe de tener un buen motivo para ello.

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En las últimas décadas se han realizado extensos estudios y experimentos que arrojan algo de luz sobre lo que ocurre mientras dormimos. Ahora sabernos que dormir es vital para nuestro organismo, y conviene recalcar la palabra “vital”. Sin dormir moriríamos en pocos días y el hecho de dormir poco o mal compromete seriamente nuestro estado de salud, nuestra memoria y nuestro aprendizaje. Dormir mejora nuestro humor, nuestro estado de ánimo y nuestro sistema inmunitario, nos recarga de energía, e incluso nos hace tener un mejor aspecto. Dormir nos aclara la mente y nos permite disfrutar de nuevas experiencias. Durante el sueño procesamos información y encontramos soluciones creativas a problemas y situaciones. El sueño es, además, la herramienta con la que nos ha dotado evolución para Aprender.

Un psicólogo alemán de finales del siglo XIX, Hermann Ebbinghaus, vislumbró por vez primera que ocurre en nuestro cerebro mientras dormimos. Varios experimentos y observaciones, sugerían la posibilidad de que dormir servía para consolidar lo que habíamos aprendido en durante el día y nos preparaba para continuar aprendiendo al día siguiente. Pero la comunidad científica del momento descartó rápidamente esta idea, en aquella época consideraban que el cerebro, simplemente se apagaba.

Casi un siglo después Eugene Aserinsky y Nathaniel Klietman, investigadores de la Universidad de Chicago, comprobaron esa teoría. Diversos experimentos les permitieron demostrar que durante el sueño, el cerebro sigue trabajando intensamente. Comprobaron que en determinadas fases del sueño se generaban ondas similares a las que se producen cuando estamos despiertos. También observaron que grupos formados por miles de neuronas se activaban de forma sincronizada, de una a cuatro veces por segundo, durante la llamada fase de sueño lento. Parece, por tanto, que el cerebro no se “desconecta” mientras dormimos.

Pero, entonces ¿Qué hace nuestro cerebro mientras dormimos?

Mientras estamos despiertos nuestro cerebro recoge constantemente información y la almacena. Mientras dormimos, se detiene la captación de información y el cerebro se dedica a procesar todo lo que ha ido recogiendo mientras estamos despiertos, lo analiza, descarta lo irrelevante y clasifica lo importante. Durante este proceso, como se estudia en PNL, eliminamos, generalizamos y distorsionamos la información obtenida durante el día. Una vez procesada toda esa información el cerebro queda listo para un nuevo día de aprendizaje.

En un experimento con músicos en el año 2005, monitorizaron su actividad cerebral mientras tocaban una partitura nueva y compleja. Esa misma noche monitorizaron de nuevo su actividad cerebral mientras dormían. Pudieron comprobar que las áreas del cerebro más activas en ambos casos eran las mismas, indicando que mientras dormían, el cerebro recorría una y otra vez las mismas sinapsis que se habían establecido durante el proceso de aprendizaje y así, las reforzaba. Al día siguiente les era más fácil tocar esa partitura.

Todavía queda mucho por aprender en este campo, pero está claro que dormir bien, mejora nuestra salud física, mental y emocional.

Tomado de: www.pnlmadrid.es 

SOY la síntesis que, en cada instante, hago del conjunto de mis experiencias pasadas, presentes y futuras, así como la de mis predecesores y las que recojo del interactuar con el mundo que me rodea y del cual formo parte.

De la misma manera que para tomar un vaso de agua, mi Sistema Nervioso Central (SNC) evalúa y coordina las acciones específicas que llevan a cabo los músculos de mi hombro, de mi brazo, de mi antebrazo, de mi mano y de mis dedos para acercar el vaso a mi boca y luego, continuar coordinando coherente y congruentemente todos los músculos de mi garganta, tubo digestivo, etc para que pueda nutrirme del básico líquido vital, mi mente (expresión para designar la actividad emergente del SNC) coordina mis percepciones, las que, mediante el aporte de mis inteligencias, compara con y convierte en memorias de Pensamientos, Emociones, Sentimientos y Acciones coordinadas con todo mi cuerpo, para responder a lo que originariamente fueron estímulos exteriores competentes para producir los mensajes de mis órganos receptivos, formando así un circuito complejo, multinivel y relacional con las cuatro dimensiones que versionamos los seres humanos: la propia mente o subjetividad, las relaciones sociales, el mundo material y energético que nos rodea y la dimensión metafísica o trascendente, más allá de lo directamente palpable y registrable.

¡ESE SOY YO! ¡ESE ERES TÚ! Y me pregunto: ¿Cómo mantener el equilibrio? De la misma manera que en la cuerda floja: Con un constante movimiento guiado por el próximo paso que deseo, me conviene y respeta la ecología de la existencia como un todo.

Dr. Luis Arocha Mariño

Atención Plena: El poder de la concentración de Winifred Gallagher

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“Todo conspira cada vez más para distraernos, para aturdirnos, para dejarnos sordos con una incesante cacofonía de reclamos. (…) Winifred Gallagher descubrió a causa de la enfermedad el misterio de la atención al presente, la facultad fabulosa de la mente humana para concentrarse plenamente en algo, iluminarlo, percibirlo como una revelación, como un tesoro a la vez sólido y fugaz”. Antonio Muñoz Molina, Babelia (El País)

La calidad de la vida no depende de la fortuna, la inteligencia o la belleza; ni siquiera de las cosas que nos pasan. La experiencia vital está definida por aquello a lo que elegimos estar atentos.

Apoyándose en los últimos descubrimientos en neurociencia, la escritora Winifred Gallagher realiza una investigación apasionante sobre el papel de la atención a la hora de definir la conducta, la experiencia y la identidad humanas. Al elegir los objetos materiales y sujetos mentales a los que atendemos, afirma la autora, no sólo sublimamos nuestro presente; estamos creando nuestro futuro.

Página a página, ofrece las herramientas necesarias para convertir una atención involuntaria e inconsciente en otra consciente y enfocada, capaz de crear el tipo de experiencias que querríamos tener y convertirnos en la persona que desearíamos ser.

Atención plena, que ha merecido críticas elogiosas en nuestro país incluso antes de su aparición, merece toda nuestra atención, por muchas distracciones que nos salgan al paso.

A raíz de un diagnóstico de cáncer, Winifred Gallagher, conocida por sus trabajos en ciencias de la conducta, decidió concentrarse en el tiempo presente en lugar de permanecer absorta en el negro futuro. Sus investigaciones dieron lugar a esta obra, que ha fascinado a profesionales y lectores de todo el mundo.

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El fatídico NO

Nuestro cerebro para poder representar experiencias en forma no lingüística, utiliza recursos de percepción que obvian el no, por lo tanto su atención atrae la experiencia mencionada. Si desea un cambio, plantee sus opciones siempre en positivo. Por ejemplo: “No voy a comer…” (beber, fumar, gritar, ofender) atrae en imágenes el acto pensado, facilitando que lo hagamos aunque no queramos. En su lugar podemos decir: “Voy a comer frugal” (tomar agua, respirar aire puro, hablar pausado).

Las obligaciones y limitaciones

Se trata del uso de verbos descontextualizados que suelen obedecer a limitaciones en nuestra educación. “Debo…”, “tengo que…” o “no puedo…”, siguen normalmente prejuicios, limitando nuestras posibilidades reales de acción. Sustituirlos por “He decidido”, “me conviene” o “estoy dispuesto” es una opción de apertura, así como preguntarnos ¿Qué pasaría si …?

Las Cosificaciones

Forma terrible de limitar la experiencia, consiste en convertir en cosa lo que es un proceso. “No siente amor”, “confía en la libertad”. Amar y liberar son verbos, acciones, no cosas que impiden la posibilidad de especificar y flexibilizar lo que hacemos en esos instantes. “¿Cómo me amas?”, es una pregunta que abriría posibles opciones de mayor expresión amorosa, p.e. O preguntar ¿cómo específicamente…?

Las hiper y las hiporresponsabilidades

Decir “yo soy” es una forma de cosificación de acciones que puede limitar nuestra vida en forma importante: “soy tonto, gordo, feo, etc”, predispone a actuar siempre de la misma manera. La experiencia demuestra que somos capaces de responder de muchas formas posibles si así lo intentamos. “En ese momento hice una tontería”, “para fulano(a), cuando me visto X, resulto feo”, son formas de expandirnos hacia conductas más ricas y gratificantes.

Decir: “Uno es así”, es alejarnos de la responsabilidad de nuestras acciones, limitando nuestra capacidad de aprender. “ Soy responsable de…” es asumir que mis acciones están bajo mi comando y puedo hacerlo bajo mi dirección, si descubro cómo y me doy la oportunidad de ensayarlo.

Los terribles universales

Siempre el mismo tonto”, “Nunca voy a rebajar” (dejar de fumar, aprobar la materia). Si se descubre diciendo esto, por favor intente otra cosa, p.e.: “Déjame ver cuando fue que actué inteligentemente” (respiré aire puro, aprobé una materia difícil) para repetir lo que hice.

Los “temporales”

En ocasiones queremos resolver una situación pero seguimos utilizando el tiempo presente para hablar de ella. Si lo que queremos es deshacernos de una actitud problemática, conviene colocarla en pasado: “Yo hacía o actuaba … (de tal manera)”

Las odiosas comparaciones

Al establecer un comparativo, “soy lo peor” por ejemplo, solemos olvidarnos que la comparación siempre implica LA PRESENCIA DE LO COMPARADO. Conviene trazar la oración completa preguntando ¿Comparado con…?

Los juicios prejuiciados

Cuando recurrimos a evaluar situaciones ignorando el contexto de realización y basándonos en ideas previas. “Estoy seguro de que es malo”, p.e. Es importante considerar los orígenes y consecuencias de la afirmación: ¿Quién dice que es malo? ¿Para qué nos sirve calificarlo de malo?

Las conexiones innecesarias

Una de las formas más terribles de limitar nuestras experiencias y bloquear el aprendizaje y el mejoramiento continuo. Consiste en suponer que una experiencia está ligada a otra por necesidad, p.e. “actuar rápido implica estresarse” o “sonreír a un desconocido implica que seré amenazado, pues debo ceder a su solicitud”. Explore detenidamente sus pensamientos, sentimientos y acciones para detectar estas formas limitantes. Se sorprenderá y crecerá muchísimo.

El habla generalizada

Solemos expresarnos en forma muy inespecífica y esto a veces limita nuestras posibilidades de mejoramiento continuo. Conviene, cuando nos encontramos encerrados en trampas psicológicas llevar a niveles muy específicos lo que hacemos y actuar con el sano criterio que deriva del descubrimiento: “No puedo dejar de …(comer, beber, flojear)” lo sustituimos por las respuestas a la pregunta: ¿Cómo es que hago para… (comer, beber, flojear)?. A esto lo llamamos el arte de trocear o segmentar adecuadamente cada frase u oración que salga de nuestra boca o pensamiento.

“Muéstrame que cosas dices y te diré quien eres”

La máxima fiesta de fútbol puso en la pantalla de millones de espectadores en todo el mundo un deporte que, aparte de ser entretenido, deja diversas enseñanzas prácticas para la vida diaria. Cada día más, los coaches o técnicos son protagonistas de los triunfos y derrotas de sus equipos, a partir de sus decisiones pero: ¿has pensado en que tú eres tu propio coach y juegas el partido más importante, tu vida?

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“La cibernética constituye el mayor mordisco que se ha dado a la manzana del conocimiento en la historia humana” Gregory Bateson

INTRODUCCIÓN

La consultante (C) entra en el gabinete caminando rápidamente. A pesar de su velocidad, el terapeuta (T) logra detectar que su cabeza permanece gacha, los hombros caídos y nota unas lágrimas que se asoman a sus ojos. Deduce que ella no registró los hermosos cuadros que adornan la pared del consultorio. En silencio, sigue detalladamente los movimientos de C. En ese momento ella dice:

C: “Ya no soporto más esta enorme carga que llevo encima”

Lejos de preguntar datos generales o exigir explicaciones causales, T entrenado en los avances de las diferentes ciencias que hoy abordan de manera tan revolucionaria el estudio del cerebro humano y sus interconexiones con el medio, sigue la comunicación insólita que C sin saber y sin
proponérselo ha iniciado:

T: Y, dígame ¿Qué tan grande es esa carga?
C: Inmensa doctor… (Parece no haberse dado cuenta de que sigue una conversación propia de realidades virtuales que recién comenzamos a explorar en profundidad)
T: Y… ¿Puede decirme que forma tiene esa carga?
C: (levanta la cabeza con algo de extrañeza y sin embargo, parece dispuesta a continuar este juego verbal poco lógico): Es como un escaparate… Sí, como un gigantesco escaparate…

Las señales no verbales le indican a T que efectivamente C está siguiendo el interrogatorio y que en su ojo virtual ella está mirando un objeto grande delante de ella y que la tiene atrapada en su atención. Usando sus conocimientos al respecto, continúa utilizando la magia de la comunicación para profundizar sus intervenciones.

T: Y… ¿Podría decirme que color tiene? ¿De qué material está hecho?
C (Ya las evidencias no verbales indican que está calmada, sorprendida y curiosa frente a lo que viene): Es como…metálico… negro, muy negro.
T: Y… ¿Qué color tendría que tener para no molestar tanto?
C: ¿azul claro? (superpuesto)
T: Y… ¿Qué ud pudiese examinar su contenido con tranquilidad? (superpuesto)
T: Muy bien, píntelo de azul claro en este mismo instante, AHORA (La voz de T se transforma al ser proyectada con fuerza y aumentando su tono)
C: Sí, lo puedo ver claramente, se convirtió en un saco blanco. Me siento más tranquila…

Lo que vino después fue una descripción de dificultades en sus relaciones con el esposo y los hijos que llevó a una terapia familiar de tres sesiones donde, usando métodos similares y compatibles con lo mostrado, los miembros de la familia expresaron su gran satisfacción con los resultados, ya que condujo a una mejora significativa de los estados de ánimo de cada uno y a una regeneración sustancial de las formas específicas de comunicación entre ellos. Un control al año de las entrevistas realizadas mostró más avances en el estilo y calidad de vida de la familia.

A partir de los cambios producidos en diversas áreas del conocimiento científico, especialmente en la física, durante los inicios del siglo XX, se generaron francas rupturas filosóficas y epistemológicas en las visiones del mundo, lo cual impactó especialmente las vanguardias del conocimiento
filosófico, educativo, psicológico, antropológico y social. De una visión basada en el atomismo, las categorías rígidas, la esencia, la causalidad y la energía (“genio y figura hasta la sepultura”), se pasa a estudiar muchos fenómenos desde una perspectiva abierta, sistémica, guiada por la incertidumbre y la inestabilidad, entendiendo los fenómenos más como procesos retroalimentados y basados en la información y su transmisión, su codificación y decodificación (“Se como la espiga, se dobla con el viento”).

La psicología, la medicina y las ciencias sociales han sido fuertemente impactadas por este nuevo movimiento. Así, la visión freudiana de los conflictos humanos desencadenados por fuerzas interiores (energía) que requieren de su liberación para lograr el equilibrio, dependiendo únicamente de
las fuerzas interiores del propio individuo (individualismo) y obedeciendo a estímulos genéticos o influencia parental (causalidad), sufre desde esta perspectiva, una profunda transformación, tal como veremos a lo largo del presente artículo, gracias a las sucesivas contribuciones de una visión
epistémica diferente, basada en la interacción humana, es decir, la comunicación, la confluencia de intercambios con otras disciplinas (física, computación, robótica, neurociencias, antropología, entre otras), una apertura al estudio de la dinámica de los procesos, así como la predominancia de
la virtualidad sobre la esencialidad y un significativo avance tecnológico en los medios para indagar el funcionamiento cerebral y sus transformaciones (Tomografía de emisión de positrones, electromagnetografía, Resonancia magnética funcional, técnicas estereotáxicas, entre otras).

En el campo filosófico y terapéutico resultó un salto sorprendente y apreciable la constitución del constructivismo-deconstructivismo (1) que abre un marco para la consideración de la vida humana como un espacio abierto, cocreado en la relación entre un cerebro con potencialidades no conocidas de un todo y un mundo que recibe nuestras influencias y acciones específicas, lo cual unido a los hallazgos de plasticidad cerebral, nos coloca como seres creadores y transformadores de la experiencia vital a todo lo largo de nuestra vida individual. Conceptos de gran importancia para el oficio terapéutico ya que abre las puertas de la esperanza a cambios en CUALQUIER momento y bajo circunstancias anteriormente asumidas como irreversibles o muy difíciles de abordar (2), (3).

Aunado a lo anterior, los descubrimientos neurocibernéticos de años recientes permiten entender que nuestro cerebro opera en forma de circuitos alimentados mediante el intercambio de información (visual, auditiva, kinestésica, gustativa y olfativa) con las otras personas y el medio ambiente, generando PATRONES de predicción y evaluación de respuestas que asumimos como realidad. Por otro lado, se ha demostrado que esos procesamientos que se convierten en códigos de respuesta, no son elaborados en un lugar único de nuestro cerebro, sino que funcionan como un sistema de señales a lo largo y ancho de nuestro cerebro (4). La consecuencia virtual de esto fue recogida por Richard Bandler (5) bajo el término de submodalidades, consistentes
en las características inherentes a la representación sensoperceptiva de la captación de los sentidos, por ejemplo, para la vista el tamaño de la imagen, colorido, foco, etc. De allí que algunos autores señalen que la Programación NeuroLingüística o PNL constituye el descubrimiento del sistema operativo cerebral (6).

La correspondencia entre los hallazgos realizados por las exploraciones minuciosas del cerebro y el comportamiento “mental” es tan fuerte que podemos asegurar que la psicoterapia en realidad configura una suerte de neurología virtual donde podemos entender el intercambio humano (incluyendo
lo que ocurre dentro del consultorio) como un sistema de estímulos fisico-químicos que producen resultados en versión múltiple (7) que originan el comportamiento en sus diversos niveles conocidos: pensamientos, emociones, sentimientos y acciones. Además, existen altas evidencias de
que tales comportamientos no ocurren en forma integrada sino yuxtapuesta, dándole a los sentimientos el carácter de marcos para el sentido y significado de nuestras experiencias cognitivas (8), (9).

En el campo de las interacciones sociales (podemos asimilarlas como intercambios informacionales entre cerebros) Watzlawick y colaboradores (10) establecieron cinco clásicos axiomas que rigen cualquier encuentro humano y que conforman un valioso auxiliar para el acto terapéutico y el cual no ampliaré aquí debido a la extensión del presente artículo.

Otro desarrollo importante tiene que ver con el uso de las metáforas como guía del proceder humano y que algunas escuelas están aplicando con alto rendimiento (11), (12). Al correlacionarlo con los hallazgos neurológicos encontramos que las metáforas funcionan a un nivel elevado de nuestra virtualidad donde conjugan los sentimientos, las emociones y las cogniciones redundantes en nuestra mente. De allí quizá el enorme poder transformador que arrastran consigo cuando son utilizadas como en el ejemplo que inicia el presente artículo.

MODELO NEURO-PSICO-SOCIO(PATO)LÓGICO

De la revisión de los aportes señalados y algunos otros más que no podemos detallar por la extensión del presente artículo, derivamos un modelo teórico, Integrativo, orgánico y fluido alrededor del concepto de neurocodificación; entendiendo por ésta la correspondencia biunívoca que el cerebro humano establece cibernéticamente entre los diversos estímulos que procesa desde sus sentidos, mediante la creación de circuitos cerebrales, y las respuestas
somáticas, cognitivas, emocionales, sentimentales y de acciones que genera a partir del procesamiento de los estímulos captados por el sensorio. El resultado, que llamamos experiencia virtual o mente y configura PATRONES de respuesta, compatibles según el teorema de De Bono (13), no es un producto homogéneo sino que está configurado por una serie de yuxtaposiciones que siguen mecanismos de distinción, identificación, categorización, síntesis, vinculación y jerarquía en la información manejada, tanto somática como lingüística y paralingüística. El concepto de estados y significados meta es el que mejor traduce
dicha capacidad “versionaria” de nuestro cerebro (14). A esta experiencia virtual compleja es lo que solemos llamar realidad. De aquí la terapia se constituye en una forma de influenciar, mediante actos de comunicación humana, los patrones de neurocodificación de cada consultante, para TRANSFORMAR su experiencia virtual limitante en un estilo y calidad de vida más flexible, plena y saludable, lo cual logramos mediante procedimientos que apunten precisamente a esa manera particular como cada consultante codifica y recodifica las informaciones que constituirá en patrones de desenvolvimiento. Distintos niveles de intervención son elaborados para dichos logros, donde consideramos los efectos lingüísticos y paralingüísticos de las intervenciones
comunicacionales dirigidas a “bombardear” las versiones limitadas cognitivas, afectivas, emocionales, representacionales y conductuales acerca de si mismo, el mundo y las relaciones interpersonales que el consultante exhibe en la relación con el terapeuta. De ello, nos ocuparemos con detenimiento en otro lugar. Además, dentro de este enfoque cobran sentido muchas intervenciones de diferentes teorías anteriores, tales como psicoanálisis, conductismo, gestalt,
cognitivo conductual, etc.

Acá resumiremos el procedimiento “standard” que utilizamos para guiar las entrevistas y que agrupamos bajo el acróstico IPIROPPLAN, como facilitador mnemotécnico.

IPIROPPLAN: PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN DE ENTREVISTAS PSICOTERAPÉUTICAS

¿Se establece un buen rapport basado en una observación y calibraje adecuado?

Identificación: ¿A quienes tenemos delante? Otorgamos un nombre metafórico.
¿Están completos los datos? ¿Identificamos zonas de apalancamiento útiles en el sistema consultante? Implica la familia, allegados, amigos, trabajo, etc.
Problema(s): ¿Se identifican, delimitan y definen problemas interpersonales e intrapersonales? ¿Quedan algunos implícitos?
Intentos de solución: ¿Se exploran los intentos fallidos de solución? ¿Se establece un patrón de solución en los consultantes?
Recursos: ¿Se exploran recursos emocionales, cognitivos, información, materiales, personas, tiempo? ¿Resultan colaboradores, pasivos o saboteadores?
Objetivos: ¿Se delimitan y definen las soluciones, los logros y sus consecuencias en forma precisa? ¿Explícitos o implícitos? ¿Bien formulados y ecológicos?
Pronóstico: ¿Si no se tratan, qué creo que ocurrirá? En caso positivo ¿qué va a suceder? ¿Contamos con recursos para ayudarlos realmente? ¿Cuál sería el estilo más indicado? ¿Quién lo haría mejor?

PLAN

Estrategia: ¿Se establece quiénes, cuándo, cuánto, dónde, con quién y el diseño global del trabajo? Acá decidimos si el abordaje será individual, en pareja, familia u otro.
Tácticas: ¿Se realiza abordaje desde representaciones, metáforas, indicaciones, paradojas, interpretaciones, tareas o algún otro?
Técnicas: ¿Qué técnicas en específico se utilizan durante la sesión? ¿Se indican tareas específicas? ¿Cómo se desenvuelve la conducción terapéutica?
Chequeo: ¿Se realizan chequeos de corto, mediano y largo plazo? ¿Se fueron mejor que como llegaron? ¿Se toman en cuenta las señales de logro para evaluar los resultados? Señales de logro:

  1. Declaración congruente del consultante.
  2. Realización de actividades incompatibles con el problema.
  3. Declaración de terceros.
  4. Una creciente mejora en el estilo y calidad de vida.
  5. Apreciación subjetiva del terapeuta (test, mediciones).

¿Qué hubieras hecho tú?

“Cuando estoy frente a un paciente tengo una sola idea en mente: ¿Cómo ayudo a esta persona a vivir mejor?” Virginia Satir

BIBLIOGRAFÍA

  1.  Nardone, G. y P. Watzlawick: Terapia breve: filosofía y arte, Herder, 1999, cap. 1.
  2. Matthews-Simonton, S. et al: Recuperar la salud, Los libros del comienzo, 1992, passim.
  3. C. Andreas y S. Andreas: Corazón de la mente, Cuatro vientos, 1989, passim.
  4. J. Le Doux: El cerebro emocional, Ariel/Planeta, 1999.
  5. R. Bandler: Use su cabeza para variar, Cuatro Vientos, cap 2 y 3. 
  6. Dilts, R. et al: Neurolingüístic Programming, vol. I, Meta Pub, 1980. 
  7. Dennett, D.: La conciencia explicada, Paidós, 1995. 
  8. Damasio, A.: El error de Descartes, Crítica, 1996. 
  9. Gazzaniga, M.: Cuestiones de la mente, Herder, 1998, pags 17 y sig. 
  10. Watzlawick, P.: Teoría de la comunicación humana, Tiempo contemporáneo, 1974, caps. 2 y 3. 
  11. Zeig, J. y S. Gilligan (comp.): Terapia breve, Amorrortu, 1994, 1ª y 5ta partes.
  12. Lawley, J. y P. Tompkins: Metaphors in mind, Developing Company Press, 2000.
  13. De Bono, E.: Lógica Fluida, Paidós, 1996, cap. 4.
  14. Bateson, G. :Beyond the double bind, Brunner/Mazel, 1978, cap. 3.

Dr. Luis Arocha Mariño -Psiquiatra desde 1977, dedicado por mas de 30 años al estudio, investigación y docencia en lo concerniente al cerebro, la mente y sus posibilidades de utilización efectiva y eficiente para el cambio humano positivo, la educación y la salud integral. Realizó estudios de PRACTICANTE, MAESTRO PRACTITICANTE y ENTRENADOR en PNL, certificándose como tal. Certificado como coach por la I.C.C. (Internacional Coach Community) Se desempeña como docente de pregrado y postgrado en la Facultad de Medicina (UCV) desde 1979, donde actualmente regenta lo asignatura de Comunicación Humana, PNL y Psicoterapia desde 1990. Miembro fundador de la Unidad de Comunicación Humana y Terapia Familiar [UCOHTEF) de lo Escuela J. M. Vargas de Medicina (UCV). Ha participado en talleres de actualización con Richard Bandler y John Grinder (cocreadores de la PNL)

Ha entrenado cientos de profesionales (médicos, psicólogos, educadores, gerentes, entre otros) en el dominio de las competencias típicas de la comunicación humana, la PNL, las organizaciones y la clínica de conflictos, durante más de 20.000 horas de actividad docente, de monitoreo y de facilitación.A nivel organizacional se ha desempeñado como asesor empresarial y facilitador en clínica de conflictos y comunicación humana, fundamentalmente. Más de 50 organizaciones de diversa índole se han beneficiado de sus conocimientos. Es creador de los Modelos: NEUROCODEC, modelo teorético de estudio, comprensión y transformación humana positiva, generativa y evolutiva, IPIROPPLAN, para el diseño de la psicoterapia y 4AM o Madrugador para el liderazgo organizacional, el Inventario de Autoestima Auto administrado ( IAA), así como los métodos APUNTE para el logro de objetivos, RECAPACITE para la Motivación Organizacional, el Modelo MAPI (Modelo de Alta Precisión Integrado) para el uso claro y preciso del lenguaje verbal, ICARUS para reuniones efectivas, el Modelo RRIEES! (Representación, Repetición, Intensidad Emocional, Extensión Semántica) para el dominio acelerado de los Procesos Mentales y C.A.E.S. (Comunicación Armónica Efectiva y Solidaria), para relaciones creativas, consensuales y de trasformación social positiva.

1) La dictadura mental iniciada por Sócrates y Platón, entronizada por Aristóteles, está llegando a su fin. Estábamos tan habituados a pensar de manera platónica y aristotélica que habíamos llegado al convencimiento de que así piensa el ser humano. Sin embargo, el acercamiento a las formas orientales tradicionales de pensar ya comienzan a ser familiares. Cuando un occidental le dice a su hijo que estudie “tal carrera” pues allí está la felicidad, ahora viene el discurso oriental a empañar tal afirmación, al recordarnos el camino Zen, es decir la vida son rumbos y en cada rumbo se produce un aprendizaje y he allí la sabiduría y la opción de libertad y felicidad. De la misma manera, la lucha dicotómica entre los filósofos inclinados hacia la razón como vía regia hacia la comprensión del mundo y del hombre y aquellos inspirados por la percepción como posibilidad de “entrar cada vez más en lo desconocido”, recibe un alerta significativo con la maniobra quirúrgica de Sperry de seccionar el cerebro humano en dos al cortar el cuerpo calloso. Gazzaniga y sus colaboradores muestran evidencias experimentales de cómo cada hemisferio por separado es capaz de procesamientos independientes, autónomos y signados por rasgos compatibles con cada posición filosófica, acompañando al ser humano en la aventura de conocer y utilizar  los descubrimientos que a cada paso van surgiendo en su andar por la vida. Así, el hemisferio lógico, del lenguaje es el izquierdo mientras que el derecho procesa las cosas más desde la emoción y la intuición, desde la percepción, podríamos decir que funciona mediante analogías, previa vista global de las situaciones. Fuentes: E. de Bono: Pensar bien, selector,1991. J. Le Doux: El cerebro emocional, Planeta, 1999. D. Hothershall: Historia de la psicología, McGraw Hill, 1997

2) De manera jocosa, Francis Crick, el mismo descubridor de la estructura helicoidal del ADN, premio Nobel de medicina 1962 al lado de D. Watson, nos muestra el rol esencial de las experiencias en los juicios al señalar que hay dos tipos de filósofos: los que tienen perro y aseguran que éstos tienen alma y los que no los tienen y niegan que tengan alma. Fuente: La Búsqueda Científica del Alma, ed Debate, 2000.

3) A medida que avanza el conocimiento neuro(psico)lógico se van sumando autores que centran la atención en los códigos de transmisión de información más que en las supuestas “esencias” escondidas tras ellos. Esto ha dado origen a la distinción entre software y hardware como   dos componentes que interactúan y que pueden ser estudiados independientemente. El software humano, estaría de esta manera expresado por el lenguaje, convirtiéndose así en el objeto de estudio del comportamiento de nuestra especie. Fuente: S. Pinker: El instinto del lenguaje, Alianza, 2001. V.S. Ramachandran y S. Blakelew: Fantasmas en el cerebro, Anagrama, 1999. F. Capra: La trama de la vida, Anagrama, 1998. J. Sánchez: El siglo de la ciencia, Taurus, 2000.

4) L. Wittgenstein, J. Austin, J. Lacan y sus continuadores, M. Foucault, G. Bateson, P. Watzlawick, A.Damasio, E. De Bono, H. Maturana, F. Varela, R. Echeverría, R. Bandler son algunos  de los pensadores e investigadores científicos que apuntan en la dirección lingüística para acceder a formas más claras, precisas, elegantes y efectivas de comprensión de la naturaleza particular humana y sus posibilidades de cambio. Fuente: N. Chomsky: El lenguaje y el entendimiento, seix Barral, 1971. M. Foucault: Las palabras y las cosas, s. XXI, 1968. R. Echeverría: Ontología del lenguaje, Dolmen, 1995. H. Maturana: El sentido de lo humano, Dolmen, 1991. P. Watzlawick: la coleta del barón de Münchhausen, Herder, 12992. P. Churchland: Materia y conciencia, Gedisa, 1999. B. Sommer: Psicocibernética 2000, Prentice Hall, 1998. R. Bandler: Use su cabeza para variar, Cuatro Vientos, 1992. E. De Bono: Yo estoy bien, tú estás mal, Diana, 1999.

5) Milton Erickson, gran hipnotista y terapeuta, fundador de las sociedades médicas norteamericanas dedicadas a esos menesteres, solía hacer una distinción lingüística sumamente trascendente. Señalaba que las personas suelen “congelar” las palabras, lo cual dificulta el manejo de codificaciones de acciones que facilitan el cambio. Así, solía retar a las personas a que convirtiesen esos sustantivos en verbos, versión lingüística más proclive a la acción y al cambio. Solía llamarla la prueba de la carretilla: ¿Puede Ud. colocar en una carretilla la palabra psicoterapia? Es imposible, pues lo que en realidad hacemos es “Psicoterapear”, esto es llevamos a cabo un conjunto de acciones (palabras, entonaciones, gestos, silencios) que inducen respuestas en nuestros interlocutores y allí está la clave de lo que debemos observar, entrenar y constatar. Ya el conde Korzybski había advertido acerca de estas “nominalizaciones” y el riesgo que ello significa. Ahora nos toca alertar hacia las virtudes que significa Psicoterapear. Fuente: A. Korzybski: Science and sanity, Non-Aristotelian Lib., 1941-44. J. Zeig: Un seminario didáctico con Milton H. Erickson, Amorrortu, 1992

6) H. Maturana  introdujo el término “lenguajear” con la finalidad de llamar nuestra atención acerca de cómo nos comunicamos y cómo construimos realidades gracias a ese software cerebral. E. De Bono ha insistido en la importancia de introducir nuevos conceptos y términos más acordes con este cambio epistemológico que significa una visión más amplia, creativa, generativa y evolutiva del potencial humano al usar adecuadamente las potencialidades de las competencias lingüísticas. R. Bandler ha advertido recientemente que no conocemos los límites de nuestras capacidades, tal como lo estamos descubriendo desde la psiconeuroinmunología, donde el acto de lenguajear ha revestido tanta importancia. Fuente: H. Maturana: La objetividad. Un argumento para obligar, Dolmen,1997. E. De Bono: Lógica Fluída, Paidos, 1996.

7) Es hora de que estos conceptos se implanten en el campo que nos ocupa y propongo que al convertir en verbo las acciones que ejecutamos en nuestro gabinete nos estaremos abriendo a un mundo mucho más preciso, flexible y lleno de posibilidades para el cambio humano. De allí que afirmo: YO PSICOTERAPEO

IV Congreso Latinoamericano. III Congreso Venezuelano de Psicoterapia.
Caracas, 14 al 16 de Septiembre de 2003.

Dr. Luis Arocha Mariño
Unidad de Comunicación Humana y Terapia Familiar (UCOHTEF)
Facultad de Medicina. UCV
luisarochaster@gmail.com

“Si la herencia puede reducirse a una cadena de 4 letras para las moléculas ¿será posible reducir y acelerar el análisis de los ecosistemas o del complejo comportamiento animal?” Edward O. Wilson

“Mi gran sorpresa, cuando llegué a la escuela, fue descubrir que el universo entero cupiese en 28 caracteres” Eugenio Montejo

“Cuando una entidad es una composición o un agregado de elementos (diversidad de partes no relacionadas), puede ser estudiada adecuadamente bajo la guía de los parámetros de la ciencia cuantitativa tradicional, en la que la matemática y las técnicas probabilitarias juegan papel principal; cuando, en cambio, una realidad no es una yuxtaposición de elementos, sino que sus “partes constituyentes” forman una totalidad organizada con fuerte interacción entre sí, su estudio y comprensión requiere la captación de esa estructura dinámica interna que la caracteriza y, para ello, requiere una metodología estructural-sistémica” Miguel Martínez Miguélez

“No tengo punto de vista, tengo vista para ubicar puntos” A. Einstein

“Ya no podemos vivir inocentemente. Tanto el Dominio Personal como la comunicación franca, abierta, honesta, equitativa y armoniosa no son naturales ni espontáneos. Si queremos desarrollarlos sanamente, hemos de proceder igual que como lo hacemos con el cultivo de un hermoso rosal: Preparándonos previamente, planificándolo cuidadosamente, ejecutando acciones específicas y concretas y vigilando su evolución en función de los cambios que ocurren en el entorno, muy especialmente aquellos que tienen que ver con nuestros semejantes” Dicho NEUROCODEX

Es una aspiración legítima de los que trabajamos con la metodología científica desarrollar una teoría única de la existencia. Esfuerzos importantes y reconocidos son la teoría de la relatividad, la cuántica, el modelo estándar de la materia y la teoría de supercuerdas en la física, como procesos loables para unir lo cosmológico con el comportamiento de micropartículas, recogidas en una sentencia que suele guiar a los físicos contemporáneos: “Una sola teoría y múltiples procedimientos prácticos”. La teoría de la evolución de las especies así como el big bang- crunch también apuntan en la misma dirección. En el campo específico de la vida humana, sus propiedades, el conocer y las aplicaciones prácticas a la transformación del medio en que nos desenvolvemos también aparece la necesidad de un planteamiento unificado. Sostenemos que por primera vez en la historia de la humanidad contamos con teorías, modelos, técnicas y experiencias concretas que hacen posible un dominio saludable del cómo procedemos los seres humanos desde nuestra estructura constitutiva, cómo vivir cotidianamente y posibilitar una convivencia sana, en paz y armonía, tanto con las demás personas como con el medio ambiente en general (ecología humana y global). Tales aportes se encuentran dispersos en múltiples versiones según el tipo de profesión e intereses de quienes lograron y mantienen tales contribuciones a la felicidad humana. La misión esencial de NEUROCODEX es indagar sobre tales aportes, modelarlos e integrarlos en una sola versión que simplifique y haga sencillo el uso de tal versión integrada de lo que podríamos llamar “la torre de Babel” informativa de nuestros tiempos.

La matriz epistemológica que sustenta al programa NEUROCODEX y sus derivaciones está constituida fundamentalmente por la integración sintagmática (Barrera), en una visión holístic-sistémica, transcompleja (Balza) y transdisciplinaria (Morin), procesal y dinámica del monismo y reduccionismo metodológico (Churchland), el falsacionismo (Popper), el operacionalismo (Bridgman), los contextos de realización científica (Reinchenbach), el constructivismo (Feixas y Villegas), el neoDarwinismo (Wilson), el sistemismo (Von Bertalanffy), la neurocibernética (Goudot-Perrot),  el holismo (Barrera), (Pribam y Martin), el Taoísmo (Lao Tse), la epistemología del espíritu y los niveles de organización de la naturaleza (Bateson, 1984 y 2002), la epistemología genética (Piaget, 1979, 1979b y 1982), la hermenéutica (Gadamer), la epistemología y el conocimiento basados en el cerebro (Edelman), (Maturana y Valera), la epigenética (Celnikier), lo holómico (Wilber, 2009), la visión cuántica (Wilber, 1987), los fractales (Braun), (Herren)  y los campos morfogenéticos (Sheldrake). Del encaje de los factores comunes y secuenciales, a manera de puzle organizativo de estos planteamientos, surge NEUROCODEX  como un efecto sintagmático de una visión holístico-sistémica transdisciplinaria y transcompleja, evolutiva, fractal, multiespiralada y arbórea, donde cada aporte de investigación y técnica adquiere sentido y contribuye al fluir de los modelos que van derivando de la concepción NEUROCODEX, de forma similar a como las especies existentes evolucionaron con el transcurrir del sistema vida como un todo (Darwinismo neuronal e inteligencia colectiva). Son más de doscientos los modelos específicos provenientes de diferentes ciencias, técnicas, éticas y humanidades que, hasta ahora,  contribuyen a rellenar en contenidos concretos los diferentes componentes de NEUROCODEX. Dada esta estructura de puzle organizativo y pragmático de la experiencia de vivir, lo asumimos y denominamos macrometamodelo o Modelo Estándar de la Condición Humana.

Hasta ahora, han derivado de dicho programa los siguientes componentes:

  1. Un conjunto de definiciones, postulados e hipótesis acerca de la configuración de la vida humana (ontología).
  2. Una actitud vital de coherencia y congruencia con lo existente (filosofía y ética).
  3. Una propuesta sintagmática transcompleja y transdisciplinaria acerca del estudio, comprensión y transformación positiva del ser humano (epistemología).
  4. Una metodología integrativa procesal, espiralada acerca del desarrollo remediativo, generativo y evolutivo del ser humano.
  5. Un metamodelo integrativo general de la estructura de la personalidad humana (individual) o Modelo Estándar de la Condición Humana.
  6. Un metamodelo integrativo del gregarismo humano (interactivo-social).
  7. Un enfoque pragmático de sus aplicaciones, consistente en:
    > Una ecuación de Mejoramiento Continuo de la personalidad (dominio personal).
    > Una ecuación de Influencia con Integridad (interacción social).
    > Nueve vías de aplicación pragmática del macrometamodelo: 
    Dominio Personal Neurocodificado, Ortocomunicación Neurointegrativa, Formación Ciudadana Neurointegrativa, Neuromediación y resolución de conflictos, Educación Neurointegrativa, Coaching Neurointegrativo, Terapia Neurointegrativa, Liderazgo Neurointegrativo, Neurosocioanálisis Integrativo.
    > Una heurística de ejecución del metamodelo ajustable a cada vía de aplicación social del mismo.
    > Una caja de herramientas de transformación positiva, dividida en los siguientes sectores: De aplicación personal-individual, De aplicación en las interacciones humanas cara a cara, De aplicación a organizaciones y sistemas humanos con fines específicos.
    > Un sistema de gestión y control de la calidad, consistente en: Una revisión lógico-matemática y hermenéutica permanente de los fundamentos, componentes y vínculos entre ellos, mecanismos y estructura de NEUROCODEX. Un seguimiento estadístico de las aplicaciones derivadas del metamodelo. Una actitud correctiva, generativa y evolutiva en función de los mecanismos de mejoramiento continuo del programa.

Estos elementos constituyen el “core” organizativo y pragmático de esta disciplina, tan necesaria a nuestros tiempos y experiencias vivenciales.
Para ver más detalles de la propuesta te invitamos a revisar los libros de los autores Laura A. Montilla y Luis Arocha M.: Ten la vida que quieres y te mereces con NEUROCODEX, 2da ed., de Editorial Júpiter, Caracas, 2012 y NEUROCODEX en acción, (en imprenta).

Anexamos una bibliografía de fuentes importantes de estructuración del Programa, el cual es producto de los esfuerzos de inteligencia colectiva, marcados por una serie de grupos transdisciplinarios que a lo largo de más de 40 años, han colaborado y compartido con los autores y a los cuales agradecemos profundamente sus contribuciones:

  1. Acarín, Nolasc: El cerebro del rey, RBA, 2006.
  2. Ackerman, Diane: Magia y misterio de la mente, El Ateneo, 2005.
  3. Alman, Brian y P. Lambrou: Técnicas de autohipnosis para la salud y el desarrollo personal, Urano, 1994.
  4. Álvarez, Ramiro: Pensándolo bien…; Desclée de Brouwer, 1999.
  5. Andreas, Steve y Ch. Faulkner (Ed.): PNL, la nueva tecnología del éxito, Urano, 1998.
  6. Argyle, Michael: Psicología del comportamiento interpersonal, Alianza, 1978.
  7. Armstrong, Thomas: inteligencias múltiples, Norma, 2008.
  8. Arocha, Luis, F. Gómez y J. Alfaro: la Comunicación Humana como matriz para la psicoterapia por Objetivos Estratégicos (P.O.E.), Psicología, vol. XVIII, 1-2, Dic 1993, 62-78.
  9. Arocha, Luis: editorial, www.terapiasdevanguardia.com , vol.I, No 0, 2007.
  10. Arocha, Luis: La respuesta insólita: La neurocodificación como eje integrador de la psicoterapia del siglo XXI, en: Comprender las psicoterapias, vol 3, Vergara ed., 2007, pp 121-29.
  11. Arocha, Luis: PNL para mujeres, Júpiter, 2007.
  12. Arocha, Luis: PNL para el hombre actual, Júpiter, 2005.
  13. Aspinwall, Lisa y U. Staudinger (eds): Psicología del potencial humano, Gedisa, 2007.
  14. Balint, Michael et al: Psicoterapia focal, Gedisa, 2006.
  15. Balza, Antonio: Complejidad, transdisciplinariedad y transcomplejidad, APUNERS, 2011.
  16. Bandler, Richard: La magia en acción, Sirio, 1997.
  17. Bandler, Richard: Use su cabeza para variar, Cuatro vientos, 1984.
  18. Bandler, Richard y J. Grinder: La estructura de la magia I, Cuatro Vientos, 1980.
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  20. Bateson, Gregory: Pasos hacia una ecología de la mente, C. Lohlé, 1972.
  21. Bateson, Gregory et al: La nueva comunicación, Kairós, 1984.
  22. Bateson, Gregory: Espíritu y naturaleza, Amorrortu, 2002.
  23. Battistella, Ernesto: Pragmatismo y semiótica en Charles Peirce, Ediciones de la biblioteca, UCV, 1983.
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  34. Bridgman, Percy: The logic of modern physics, Mc Millan, 1960.
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Laura A. Montilla – Luis Arocha Mariño
Versión Febrero 2014